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lunes 3 de abril del 2000 | ||
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México DF, ABRIL 3, 2000 (CIMAC).- Tras cinco años de que los estados hayan firmado la Plataforma de Acción Mundial, para mejorar la condición social de las mujeres, la falta de voluntad política de los gobiernos sigue siendo el gran obstáculo para alcanzar la igualdad, justicia y paz de las mujeres indígenas, afirman en su declaración las delegadas de 16 países al Tercer Encuentro Continental de Mujeres Indígenas. Representantes del Norte, Centro y Sudamérica, reunidas en Panamá en marzo pasado, señalaron que pese a que se admite que la paz y la justicia social están relacionadas con el reconocimiento del derecho de los pueblos originarios, no existen políticas públicas claras ni programas de acción en beneficio de la mujer indígena. Las también integrantes del Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Primeras Naciones de Abya Yala, demandaron información suficiente sobre el Plan de Acción Mundial (PAM), para que las mujeres indígenas lo conozcan y demanden su aplicación, explican en su declaración la cual fue entregada a la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, de las Naciones Unidas. La falta de recursos económicos --queja de la mayoría de las mujeres del mundo-- para emprender programas y acciones que permitan el desarrollo de las mujeres indígenas, es una muestra palpable de la falta de voluntad política, advierten. Las delegadas señalaron que a lo largo y ancho del Continente Americano los pueblos indígenas viven bajo la presión de los conflictos armados, la intimidación de las fuerzas militares y de los grupos armados que trastocan la vida cotidiana, haciendo de las mujeres “el botín predilecto de la violación de los derechos humanos”. Por lo cual demandaron el cumplimiento, la observación y aplicación de los instrumentos internacionales, la sensibilidad y la voluntad política de los gobiernos para que se reconozcan nuestros derechos. Además exigen su participación en la elaboración de planes, proyectos, acciones destinadas a las mujeres indígenas, al igual en la toma de decisiones y la participación política. La asignación de recursos económicos que apoyen la iniciativa de las mujeres indígenas, que permita el desarrollo de programas que realmente ayuden a erradicar la pobreza en la que viven y evitar la violencia, son parte de sus demandas que plasman en su declaración. Finalmente, llaman a los gobiernos a demostrar sensibilidad y voluntad política, incluyendo las demandas de las mujeres indígenas en los planes y programas nacionales.
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