miércoles 16 de agosto del 2000

  • En un enfentramiento entre guerrilleros y militares

  • Asesinados, alumnos de la escuela La Pica, mientras disfrutaban de una excursión

    PUEBLO RICO, Colombia, AGO 16, 2000 (Jorge Iván García, especial).- “No disparen, son niños”, gritaron los adultos que acompañaban en una excursión a los 30 alumnos de la escuela veredal La Pica, ante los primeros disparos que salían de un cerro de la zona rural de Pueblo Rico, a 118 kilómetros de Medellín.

    El paseo, solicitado por escrito por los niños a través del buzón de sugerencias de la escuela, había empezado a las nueve de la mañana y el grupo sólo llevaba 15 minutos de camino hacia la finca La Tolda, cuando comenzó el tiroteo.

    Tres horas antes se habían presentado combates entre el Ejército y un grupo de una disidencia del Eln, en la vereda Borrachero, en límites de esta población con Jericó. Ahí murieron dos guerrilleros y resultó herido otro, identificado como Luis Norbey Betancur Jaramillo de 24 años.

    La tropa perseguía a guerrilleros cuando se encontraron con los niños

    La fila de pequeños que encabezaban Camila* de siete años y Darío* de cinco, quienes llevaban una olla con carne, se deshizo en pocos minutos. En el camino veredal quedaron tendidos los cuerpos de varios menores.

    “Aquí hay infiltrados de la guerrilla”, gritaron los militares.

    El concejal Hernando Higuita, esposo de la profesora Lucy Vélez, seguía recogiendo a los niños asustados cuando también respondió a los gritos: “¿Cuáles infiltrados? Muéstremelos. ¿No ven que sólo son niños?”.

    Durante el careo entre el concejal y los militares, la profesora y dos amas de casa, Mery López y Dalia Zapata, los únicos adultos del paseo, buscaban entre los matorrales a los alumnos que alcanzaron a correr lejos del camino.

    La excursión pasó por la finca de José*, quien se acordó de sus nietos Juan y Jorge, cuando escuchó las ráfagas. El tiroteo terminó y el abuelo llegó hasta el grupo de niños para darse cuenta de que Jorge estaba herido y Juan había muerto. Camila también murió instantáneamente por las heridas en la cadera y el pecho, producidas por tiros de fusil.

    Otros cuatro menores murieron. En la noche todavía no se sabía del paradero de otros dos niños, quienes se presume seguían escondidos entre el matorral.

    Los menores heridos, entre los cinco y los 15 años de edad, fueron trasladados a Medellín y permanecen en condiciones estables. Otro niño de 10 años, herido en la mano derecha, sigue recibiendo atención en el hospital de Pueblo Rico.

    La profesora Lucy Vélez también fue internada en el hospital local por una crisis nerviosa, pero fue dada de alta en las horas de la tarde.

    “Está muy afectada y muy nerviosa. Incluso dice que se siente culpable”, contó el concejal.

    Todos los menores que fueron víctimas de los disparos son hijos de campesinos dedicados al cultivo de café. Para llegar a la vereda hay que recorrer desde Pueblo Rico, unos 45 minutos por una carretera destapada.

    “Hasta ahora (tarde de ayer) no me he reunido con ningún militar, pero entiendo que esto es el resultado de una confrontación entre tropas de la Cuarta Brigada y guerrilleros del Ejército Revolucionario Guevarista, del Eln”, dijo Óscar Arboleda, gobernador de Antioquia.

    Esa también es la versión del comandante de la Cuarta Brigada, Eduardo Herrera Verbel, quien aseguró que los guevaristas se refugiaron en la excursión y utilizaron a los menores como escudos humanos, cuando huían de la tropa.

    Sin embargo, varios pobladores de La Pica le refutaron al gobernador su versión y le pidieron que enviara una comisión de la Defensoría y de la Procuraduría para hacer la denuncia pública, pues fueron muchos los campesinos que salieron de sus casas cuando cesaron los disparos, y le reclamaron a la tropa la muerte de los niños.

    Por su parte, el presidente Andrés Pastrana lamentó anoche los hechos. Anunció que él mismo se encargará de que se adelanten las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.

    “No vamos a apresurarnos a hacer juicios a priori, pero rápidamente llegaremos a las conclusiones que correspondan a la verdad", enfatizó el jefe del Estado, quien pidió un acuerdo humanitario para sacar a los civiles del conflicto.

    Por su parte, el general Jorge Enrique Mora, comandante del Ejército: “Es absurdo e ilógico pensar que los soldados no vieron un grupo de menores a las 10:00 de la mañana.

    Fue un enfrentamiento entre una patrulla del Ejército y una cuadrilla de guerrilleros del frente 'Che Guevara' del Eln. Una hora antes se había producido en el mismo sector un combate en el que fueron dados de baja tres guerrilleros y en la continuación de esta operación ocurrió este hecho desafortunado.

    La responsabilidad debe quedar muy clara: los guerrilleros se mezclaron con los niños, en ese momento se presentó un intercambio de disparos y el Ejército no vio a los niños. Se presentó el enfrentamiento y los niños quedaron en medio del fuego cruzado.

    El propio comandante de la IV Brigada viajó al sitio de los hechos con fiscales, investigadores del CTI y las investigaciones están en curso con todas las garantías y la imparcialidad que la Fiscalía usa en estos casos”.

    *Los nombres fueron cambiados por disposiciones legales contenidas en el Código del Menor.

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