domingo 2 de julio del 2000

  • Se espera que haya elecciones creíbles

  • “Ha quedado atrás el mundo selvático y oscuro de la actividad política”: Silvia Tirado

    México DF., JUL 2, 2000 (Sara Lovera/CIMAC).- Silvia Tirado Bazán, integrante del primer grupo feminista mexicano denominado Mujeres en Acción Sindical depositó su voto a las 11 de la mañana en la casilla 2952 de la Unidad Habitacional Universidad 1900, confiando en que habrá un avance genérico en un gobierno democrático en la ciudad de México.

    De profesión comunicadora Silvia, envuelta hace 40 años en el terrible asesinato del presidente Kennedy por su labor de voluntaria en la embajada de Cuba en México, secuestrada y detenida por la policía de gobernación que entonces encabezaba Fernando Gutiérrez Barrios, recordó cómo se ha pasado del mundo selvático y oscuro de la actividad política, a unas elecciones creíbles y el concurso de varios partidos políticos.

    Este avance, dijo, forma parte también de la lucha feminista de los años setenta. Muchas de sus demandas hoy se conocen, forman parte de la cultura nacional y es aceptado como un grave problema el de la violación sexual hacia las mujeres, un problema no resuelto pero que se ha convertido en un conflicto de debate nacional.

    Hacer ciudadanía para Silvia no se agota en las largas filas que el 2 de julio pueden marcar uno o varios cambios en México. Se felicitó de que ahora las feministas estén en las listas de aspiración legislativa, en los puestos de gobierno como las delegaciones políticas, los municipios y aún la jefatura de los gobiernos y dijo que la lucha feminista ( así se llamó el segundo grupo donde militó Silvia) continúa.

    Hizo notar que como en todas las jornadas electorales son principalmente las mujeres las que aseguran un proceso pacífico, ordenado, legal, no suficiente. Sin embargo, dijo, al recordar que todavía el partido oficial utiliza mecanismos de coacción o dirección de voto, que todavía muchas mujeres no conocen sus derechos y todavía los actores más visibles ( candidatos presidenciales y otros) no reconocen los temas de las mujeres como propios o nacionales.

    Trabajadora de los medios de comunicación, militante, activista, voluntaria y ahora dedicada a reconstruir literariamente el movimiento feminista, Silvia recuerda cómo se ha transitado de la oposición cerrada de las feministas a avalar los procesos electorales, a esta mayúscula participación que ha llevado a algunas viejas militantes a las asociaciones políticas. Otras están dirigiendo partidos y se ha llegado al punto de que las mujeres que han sido gobernadoras como Griselda Alvarez, Beatriz Paredes, Dulce María Sauri y Rosario Robles, han manifestado públicamente que son feministas. Esto es un avance mayúsculo, consideró, toda vez que en las mexicanas poco a poco se introduce esta sensación de avance, donde ser feminista es una virtud y no más un defecto en la vida pública.

    Por último, hizo votos porque muchas mujeres con compromiso feminista estén muy pronto en las cámaras legislativas.

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