domingo 2 de julio del 2000

  • Confían en que los resultados de los comicios serán respetados

  • Ciudadanas nuevoleonesas, entusiastas por participar en elecciones

    MONTERREY, Nuevo León, JUL 2, 2000 (Guadalupe Elósegui, corresponsal/ CIM/ CIMAC).- En un recorrido por las casillas instaladas en diversas colonias del área metropolitana de Monterrey, el ánimo de las votantes fue tranquilo.

    Entrevistadas luego de ejercer el sufragio, muchas de las ciudadanas que lo hicieron por primera vez manifestaron su interés por dar seguimiento a los resultados.

    “Me ha dado una gran emoción participar por primera vez, sentí mucho compromiso y hasta me temblaban las manos, porque pienso que lo que yo decida ahora puede ayudar a cambiar muchas cosas para el bien de todos. Ahora es cuestión de que todos defendamos nuestro voto. Confío en que será respetado”, expresó Erika Martínez, estudiante.

    Enedina Lozano, de 78 años, comentó que a ella le tocó votar por primera vez a finales de los años cincuenta. Sólo podía hacerlo en elecciones municipales, dijo, y por lo general era su esposo quien le decía por cuál, ahora es diferente.

    Y agregó: “Qué esperanzas que anduvieran las señoras en campaña como ahora. Creo que son las últimas votaciones que me tocan, ya estoy muy vieja, pero quiero que mis hijos vean que tengo interés”.

    En la puerta de Catedral, una anciana pedía limosna con una mano tendida que mostraba el pulgar manchado por la tinta indeleble. Laura Sandoval, viuda, acudió en las primeras horas a su casilla. “Estoy enferma, tengo mucha necesidad y si votar sirve para que alguien me ayude, aunque sea para pagar el agua o la luz, pues lo hago. Ojalá que el señor que quede de presidente se acuerde de los viejos que no tenemos quién nos socorra”.

    A un par de cuadras, en los bajos del Palacio Municipal, un centenar de parejas de la tercera edad bailaban animadamente en el tradicional danzón de los domingos. Entre ellas Epifania Saldívar, presidenta de la Asociación Estatal de Pensionados y Jubilados, afirmó que las personas mayores han sido olvidadas por las políticas gubernamentales.

    “Sin embargo, enfatizó, nosotros aportamos nuestro trabajo y nuestras vidas para construir este país, no es justo que nos tengan con pensiones tan raquíticas. Ya nos llevaron al baile como quisieron, ahora que ellos (los políticos) bailen al son que les toque el pueblo, ¿no?”.

    Otra mujer que pidió no ser identificada, declaró que no podría sufragar en esta ocasión porque su esposo le confiscó su credencial. “Me dijo que no quería que anduviera de metiche, Yo ni le insistí porque se enoja y luego me pega. Deberían dejarlo a uno votar, aunque fuera nomás poniendo la huella en la boleta”.

    Por otro lado, la pequeña Catalina Ayala, luego de votar en la casilla infantil instalada en el Paseo Morelos, dijo: “Si yo fuera presidenta, lo primero que haría sería poner la mitad de gobernadores y la mitad de gobernadoras. Y que no hubiera tanta violencia, las mamás a veces son más regañonas, pero saben bien lo que los hijos necesitan y hacen lo que sea para dárselo”.

    Mientras tanto, una “zanahoria”, (como se llama a las empleadas del servicio municipal de limpia por el color de su uniforme color naranja), mirando pensativa el tramo de calle que le restaba por barrer, aseguró que el Ayuntamiento les permitiría salir a las 15:00 horas para que pudieran ir a los comicios.

    Y enfatizó: “Ahora falta lo mero bueno... limpiar todo el mugrero que dejaron los partidos con su propaganda por toda la ciudad!”.

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