![]() |
jueves 8 de junio del 2000 | ||
|
|
|||
|
Carola Carbajal, representante de la Red de Nacional de Asesoras y Promotoras Rurales aseguró aquí que Progresa carece de transparencia sobre los mecanismos para seleccionar a las familias beneficiadas, genera incertidumbre sobre la duración y el monto bimestral de la beca que oscila entre 115 y los 1,800 pesos, además de que constituye un fácil ejercicio de control político para las familias que esperan el apoyo. El informe “Dinero del Diablo” revela asimismo que las promotoras del programa gubernamental, figuras comunitarias que supervisan a las dos millones 900 familias beneficiarias, se eligen mediante mecanismos poco claros y distintos a la elección de la asamblea como estipula la Secretaría de Desarrollo Social, aunado a que algunas de ellas son militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI). El manejo del “Dinero del Diablo” sobre las beneficiarias de Progresa y la manipulación política de que son objeto se evidencia en el documento, con denuncias recabadas en la sierra norte de Puebla. Las beneficiarias manifiestan ahí que fueron amenazadas con retirarles el apoyo económico si se negaban a asistir al cierre de campaña del entonces candidato, hoy gobernador priista Melquiades Flores. Uno de los usos políticos del “Dinero del Diablo” --como lo llaman las propias beneficiarias por desconocer de donde vienen los recursos--, es que el Progresa, lejos de erradicar la pobreza de las más familias de las más de 12 mil comunidades pobres, son amenazadas con el retiro de la beca si no asisten a mítines políticos y proselitistas, anota el informe. El análisis revela asimismo que Progresa aumenta la carga de trabajo gratuito de beneficiarias y promotores de salud. Este trabajo no se contabiliza y no se considera en la asignación de recursos. Carbajal agregó que la apuesta de Progresa para eliminar la pobreza de las familias a través de estrategias de educación, alimentación y salud, será fallida sin la atención a las causas estructurales de la pobreza. Propuso que los pobres sean mirados como productores y no como indigentes, y recibir créditos, capacitación y obtener precios y canales efectivos de comercialización de sus productos, lo que incrementará sus ingresos y fortalecerá sus unidades productivas. En informe “Dinero del Diablo” se presentó en el marco de la Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas: La mujer en el año 2000: Igualdad entre los géneros, desarrollo y paz en el siglo XXI”, en el panel de la Campaña del Banco Mundial en la Mira de las Mujeres, donde se dio a conocer la evaluación de 11 programas de inversión que promueve el Banco Mundial en la región latinoamericana y caribeña. Estos análisis, referidos a la inclusión que se hace de las mujeres en los programas de salud, educación básica y superior, desarrollo de la juventud y cuidado materno, serán presentados por las integrantes de la campaña la próxima semana en la ciudad de Washington, al director de Banco Mundial, James Wolfenson.
|
|||
|
|
|||
| > Noticias del Día | |||