lunes 12 de junio del 2000

  • Desde hace 10 años en manos de Jorge González Torres

  • Denuncian grupos ambientalistas que el PVEM no es un partido ecologista

    México, DF., JUNIO 12, 2000 (CIMAC).- Organizaciones ambientalistas, como Green Peace, científicos y académicos del país que trabajan en el tema del medio ambiente, denunciaron que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) se presenta ante la sociedad mexicana como el defensor y el representante de la causa ambiental, y eso es “¡nada más falso y ajeno a la verdad!”.

    Mencionan, a través de un comunicado de prensa, que el PVEM no es un partido ecologista, “es un partido que obtuvo su actual registro ante el Instituto Federal Electoral (IFE) en el año de 1991, como resultado de la creación artificial de partidos de oposición desde el gobierno”.

    Luego de perder su registro en 1991, por no alcanzar la votación nacional requerida, en 1992, sin militancia y oficialmente sin dinero, de manera “inverosímil” realizó 167 asambleas en 24 estados con más de 300 personas en cada una de ellas, por lo que nuevamente obtuvo su registro oficial.

    Los ecologistas denuncian igualmente que desde hace más de 10 años la dirigencia del PVEM siempre ha estado en las manos de Jorge González Torres, “dueño y patrón de ese partido” y destacan el hecho de que los estatutos de éste, “son un homenaje indignante al autoritarismo, ya que ninguna asamblea resulta legal si González Torres no está presente, además de que ninguna decisión puede ir en su contra porque tiene derecho de veto sobre la Asamblea Nacional”.

    Destacan que el poder antidemocrático de su dirigente nacional “pone al partido al servicio no del medio ambiente, sino de su familia. Es por todos sabido que su hijo, el llamado ‘niño verde’, Jorge González Martínez, ha sido asambleísta y diputado federal por ser el hijo del dueño del partido y no por sus conocimientos y trayectoria en materia de medio ambiente, de los cuales por supuesto carece”.

    Por el contrario, mencionan, el PVEM se ha mantenido al margen del deterioro ambiental que acosa a nuestro país. Nunca ha propuesto ninguna legislación ni medida para atacar los problemas de deforestación, calidad y abastecimiento de agua, conservación de la biodiversidad, cambio climático, contaminación del aire, erosión, manejo de desechos sólidos y de residuos peligrosos, entre otros.

    Sus preocupaciones sobre el medio ambiente se frivolizan mediante denuncias contra las "corridas de toros", pervirtiendo la demanda ambiental y ocupando un lugar que no le corresponde.

    Añaden que el PVEM es un partido familiar sin un manejo transparente de los recursos públicos que aportan todos los mexicanos. “En 1998, la Comisión de Fiscalización del IFE señaló que el Partido Verde Ecologista de México presentó facturas falsas para comprobar 11 millones 670 mil pesos, el 25 por ciento del financiamiento público que el PVEM recibió en 1997, lo cual puede documentarse en el Diario Oficial de la Federación del 11 de mayo de 1998--; por lo que el Consejo General del IFE decidió hacer una denuncia de hechos ante la Procuraduría General de la República, la cual sigue sin resolverse.

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