miércoles 28 de junio del 2000

  • Inauguración de la VII Convención Anual de Parteras

  • Necesario denunciar violencia hacia las mujeres embarazadas: Andrea Saldaña

    México DF., JUN 28, 2000 (Miriam Ruiz/CIMAC).- La violencia doméstica repercute en la salud de las mujeres embarazadas, provocando hemorragias o infecciones, las cuales son dos de las principales causas de muerte materna en el mundo, por lo que la directora del Comité por una Maternidad sin Riesgos en San Luis Potosí, Andrea Saldaña, exhortó a todas las mujeres a denunciar este tipo de agresiones para garantizar la salud materno-infantil.

    Al inaugurar la VII Convención Anual de Parteras en la capital potosina el pasado fin de semana, Saldaña detalló que los efectos de la violencia en las mujeres gestantes originan desprendimiento prematuro de la placenta, infección de las membranas amnióticas, nacimiento prematuro, o nacimientos de bajo peso.

    “Mitos y realidades de la Partería” fue el tema del encuentro que reunió a más de 300 parteras de todas las regiones del país y Norteamérica, organizado por la Alianza de Parteras de Norteamérica (MANA, pro sus siglas en inglés), bajo el auspicio de la Secretaría de Salud, el Comité para una Maternidad sin Riesgo y la organización Ipas.

    Al inaugurar el encuentro, la titular de los Servicios de Salud en San Luis Potosí, María Pilar Fonseca Leal, reiteró el compromiso de todas las instancias y sectores de la población para mejorar la calidad de vida en algunas zonas del Estado, principalmente en aquellas donde no se cuenta con personal médico para atender los partos.

    En las zonas más dispersas y marginadas de México, las parteras atienden hasta 90 por ciento de los nacimientos. Sin educación formal, ellas practican los conocimientos heredados de sus madres o abuelas para promover la salud de las mujeres en condiciones de sanidad, educación y alimentación adversas.

    A pesar de las buenas intenciones para llevar atención médica a las comunidades más alejadas, el Fondo de Naciones Unidas para la Niñez (Unicef) señala que esto es una tarea imposible, por lo que es necesario fomentar una mayor capacitación entre las parteras comunitarias y mejor calidad de vida en estos lugares.

    De acuerdo con datos publicados por el diario Pulso de la capital potosina, en el estado de San Luis Potosí hay más de siete mil comunidades dispersas entre las cuatro zonas geográficas del lugar. En 600 de ellas existen parteras, estas comunidades están marginadas: sin servicios médicos, aisladas y en condiciones de extrema pobreza.

    Durante este foro, la subprocuradora de Atención a Delitos Sexuales y Violencia Intrafamiliar, Luz María Cabrero Romero, anunció la creación de un albergue a víctimas de la violencia doméstica a través del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatal y la Procuraduría General de Justicia, así como el Programa Estatal de la Mujer y la sociedad civil. Este sería uno de los cinco albergues para mujeres maltratadas en todo el territorio nacional.

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