miércoles 28 de junio del 2000

  • Define los objetivos de la Cumbre Social Mundial

  • Presenta ONU el informe “Un mundo mejor para todos”

    GINEBRA, Suiza, JUN 28, 2000 (Sergio Ferrari/ Pulsar/ CIMAC).- A pocas horas de la apertura de la Cumbre Social Mundial, las Naciones Unidas, a través de su secretario general, Kofi Annan, dio a conocer un informe titulado “Un mundo mejor para todos”.

    La novedad de este glosario de desafíos para la consecución de los objetivos del desarrollo internacional, tal como lo define su introducción, es que se trata de una propuesta multilateral, suscrita no sólo por la ONU, sino también por tres de los pilares del mismo modelo neoliberal en vigencia: el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos.

    Los “siete mandamientos” que definen los objetivos de la Cumbre Social buscan, hasta el año 2015, reducir a la mitad la proporción de personas que viven en la pobreza extrema; asegurar la enseñanza primaria a todos niños del planeta; reducir en dos terceras partes la tasa de mortalidad infantil, y en tres cuartas partes la mortalidad materna. Asimismo, asegurar servicios de salud reproductiva para los que lo necesiten.

    Hasta el 2005 se propone avanzar hacia la igualdad entre los géneros, además de “dar poder a las mujeres”. También a partir de esa fecha prevé poner en prácticas estrategias nacionales de desarrollo sostenible, a fin de revertir para el 2015 la pérdida de recursos ecológicos.

    En la práctica, la nueva propuesta de la Cumbre Copenhague+5, consiste en ratificar, casi en forma textual, muchos de los objetivos ya definidos un lustro atrás en la primera Cumbre Social Mundial.

    Diversos analistas internacionales coincidieron en señalar la escasa novedad de esta propuesta presentada con bombos y platillos por Kofi Annan.

    Con dos agravantes adicionales: repetir de nuevo lo de cinco años atrás, es la mejor prueba que el 95-2000 ha sido un lustro perdido en el combate por mayor justicia social en el mundo.

    Y, adicionalmente, que la simbiosis de la ONU con las instituciones financieras internacionales que rigen el destino económico del planeta --presentando juntos los “siete mandamientos”, puede ser un signo preocupante y contradictorio.

    Son los mismos que polarizan socialmente el planeta y aumentan la miseria de la mayoría de los ciudadanos de la tierra, los que ahora se presentan como los defensores del combate contra la miseria, tal como lo señalan varios editoriales críticos de periódicos helvéticos.

    “La globalización requiere un pilar social que no tiene”, concluyó contundente en una entrevista reciente Juan Somavía, Director General de la Organización Internacional del Trabajo.

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