viernes 10 de marzo del 2000

  • Cada hora son contagiadas 250 mujeres en todo el mundo

  • Grupos Provida intentan frenar acciones mundiales contra el SIDA

    Nueva York, NY. MAR 10, 2000 (Ana María Pizarro, Sí Mujer CIMAC).- Representantes de los grupos Provida buscan frenar las acciones mundiales para promover la prevención, la atención, legislación, soportes presupuestarios y políticas públicas, para contrarrestar el VIH/SIDA, que cada hora provoca el contagio de 250 mujeres en todo el mundo.

    En el Cuacus de Salud, como se le conoce a los grupos temáticos de la preconferencia, mujeres representantes de los grupos Provida, intentaron modificar o eliminar de los documentos las referencias que obligarían a los gobiernos a reconocer y ocuparse de la epidemia que cada vez más afecta gravemente a las mujeres pobres.

    Un punto clave de los argumentos de los sectores provaticano, es la castidad --que según su particular interpretación--, la cual sería la forma más efectiva de prevenir la epidemia, junto al autocontrol, la autodisciplina y la fidelidad matrimonial.

    La discusión es similar a la ocurrida en la reunión de evaluación de los cinco años de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD), realizada en junio del año pasado y en la cual las organizaciones conservadoras y en especial la delegación de la Santa Sede se negaron sistemáticamente a incluir la palabra "condones" en el texto del Programa de Acción.

    A tal grado que el director de la conferencia les señalo: "quienes se opongan a la inclusión de este termino en el documento deberán hacerse responsables por las muertes ocasionadas por el SIDA en todo el mundo".

    Argumento que sirvió para que el Vaticano y sus nueve países aliados (en ese entonces Honduras, Argentina, Guatemala y Ecuador y Nicaragua, entre otros) desistieran en su lucha, a cambio de reforzar sus cruzada contra el aborto.

    Actualmente los argumentos de las mujeres de Provida son mucho más sofisticados. Plantean que las mujeres deben tener autonomía y practicar la abstinencia como conducta sexual y que el sexo dentro del matrimonio --perse-- es una medida de prevención.

    Una mujer de Honduras, de profesión enfermera, asistente a esta preconferencia, tomó la palabra para responderles: "no puedo aceptar sus argumentos, yo practiqué el sexo dentro del matrimonio, con un único hombre durante 22 años y actualmente tengo SIDA”.

    Y continuó: esta conferencia debe ser una oportunidad para llamar la atención, para que se señalen responsabilidades y los gobiernos adopten medidas concretas de prevención frente a este mal.

    La castidad y la abstinencia son asuntos privado y personal que cada individuo puede decidir con información.

    Finalmente recordó que en Honduras se tiene el 17 por ciento de la población de Centroamérica, y el 65 por ciento de los casos reportados de VIH/SIDA.

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