viernes 10 de marzo del 2000

  • Persiguen eliminación de la pobreza y protección laboral a mujeres

  • Sindicalistas del mundo se unen a la MMM2000

    BRUSELAS, Bélgica, MAR 10, 2000 (CIMAC).- Sindicalistas de todo el mundo, incluyendo México, realizaron acciones en el Día Internacional de la Mujer con miras a defender el Convenio de Protección a la Maternidad de la Organización Internacional del Trabajo y a la Marcha Mundial de Mujeres 2000 contra la pobreza y la violencia.

    La Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) informó lo anterior y explicó que el Convenio 103 sobre protección de la maternidad se revisará en la Conferencia Internacional del Trabajo el próximo junio en Ginebra, Suiza. El actual convenio fue revisado en 1952 y los sindicatos desean asegurar que se incluyan seis derechos clave para la protección de las trabajadoras.

    Estos son: la protección de todas las trabajadoras, sean de medio tiempo, eventuales o de jornada completa; casadas o solteras. Exigirán una licencia por maternidad con seguridad económica por un mínimo de seis semanas y que se prohiba el despido o discriminación para embarazadas o madres lactantes. Igualmente buscarán que las madres puedan amamantar a sus bebés en el trabajo.

    Agregaron que durante la primera discusión en 1999, quedó claro que ciertos grupos de patrones y gobiernos intentarán quitar fuerza a la protección actual, por lo que reforzarán acciones para proteger a las madres y a sus bebés, tales como solicitar un compromiso firmado a los patrones basados en los derechos arriba mencionados.

    Esta semana, la CIOSL entregó un documento a nombre propio y de la internacionales de Servicios Públicos y de Educación a la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer en la sede de Naciones Unidas. Esto, rumbo a la evaluación quinquenal de la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, conocida como Pekín+5, a realizarse en junio próximo.

    En el documento piden que en la Plataforma de Pekín se prioricen el respeto de los gobiernos a los convenios internacionales sobre trabajo, el reconocimiento del vínculo entre derechos laborales y comercio, así como el papel de los sindicatos para lograr la equidad de las trabajadoras, especialmente las migrantes y las pertenecientes a minorías.

    Destacan la importancia de analizar los efectos de las políticas macroeconómicas sobre la población femenina, especialmente la repercusión de los programas de ajuste estructural y la reducción de los servicios estatales.

    Las sindicalistas del mundo se han sumado a la Marcha Mundial de Mujeres del 2000, al que se han adherido más de tres mil grupos en 143 países. A partir del 8 de marzo, recaban firmas que serán entregadas a las Naciones Unidas el 17 de octubre --Día Mundial para la Eliminación de la Pobreza-- tras una gran marcha en la ciudad de Nueva York.

    Los reclamos de la MMM2000 que apoyan las sindicalistas son la eliminación de las causas estructurales de la pobreza, la equidad para las mujeres en los lugares de trabajo y respeto a los derechos laborales fundamentales, incluyendo la sindicalización.

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