lunes 20 de marzo del 2000

  • En contra, las iglesias católica y evangélica

  • Inicia Ministerio de Salud campaña masiva de métodos anticonceptivos

    GUATEMALA, Guatemala, MAR 20, 2000 (Prensa Libre/Tertulia/CIMAC).- La iniciativa del Ministerio de Salud Pública de desarrollar una campaña masiva de divulgación sobre métodos de planificación familiar ha desatado polémica en algunos sectores de la sociedad.

    Las iglesias católica y evangélica se mostraron en contra de la campaña masiva para promover métodos anticonceptivos. Los católicos afirman que todo método de anticoncepción va en contra de la vida, mientras los evangélicos indican que con la excusa de prevenir enfermedades se puede fomentar el uso irresponsable de los métodos de planificación familiar.

    Con el propósito de reducir la tasa de mortalidad materna e infantil, el Ministerio de Salud facilitará la información de todos los métodos de anticoncepción y educación sexual que sean requeridos por la población, informó el titular del ramo, Mario Bolaños: “Nuestro deber es proporcionar información sobre los métodos de planificación elegidos libremente por los interesados”.

    El funcionario señaló que existen algunos tabúes de tipo religioso que se oponen u obstaculizan el cumplimiento de algunas políticas de salud, pero que esta información fomentará la salud reproductiva y la educación sexual responsable. “Jamás actuaría en contra de la concepción de la vida. Debemos ir cambiando la forma de cómo hablamos y tratamos estos temas”, indicó Bolaños.

    El funcionario explicó que a través de todo el personal a su cargo y las instituciones no gubernamentales que apoyan el Sistema Integral de Atención en Salud (SIAS), se impartirá educación sexual y métodos de planificación familiar.

    Monseñor Mario Ríos Montt, coordinador de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, expresó que la postura de la Iglesia, sin importar el gobierno de turno, siempre será de oposición a ese tipo de políticas. “Todo lo que es anticonceptivo va en contra de la vida”, argumentó Ríos Montt.

    Por otra parte, César Vásquez, representante legal de la Alianza Evangélica, señaló que apoyan los métodos que protegen la concepción desde su inicio, y que están en desacuerdo en que se confunda la educación sexual con el libertinaje y la promiscuidad. “Con la excusa de prevenir las enfermedades infecciosas se puede estar fomentando el uso irresponsable de métodos de planificación, como el uso del condón”, indicó.

    Para la presidenta de la Comisión de la Mujer, el Menor y la Familia, diputada Nineth Montenegro, el tema de salud reproductiva de la mujer siempre ha sido un tabú, pero aplaudió la iniciativa del gobierno.

    La falta de políticas de población se ve reflejada en las estadísticas que dio a conocer la tercera Encuesta Nacional de Salud Materno-Infantil (ENSMI), presentada en 1999, según la cual en la actualidad un promedio de 49 mujeres de cada mil muere anualmente. Unicamente el 38.2 por ciento de mujeres que viven en pareja utiliza algún método de planificación, mientras el 23.1 por ciento demanda el servicio. Las mujeres sin ningún nivel de educación tienen un promedio de 6.8 hijos por familia y el 44.3 por ciento de mujeres menores de 19 años son madres o están embarazadas.

    Estos datos son la única muestra estadística de lo que ocurre en el país, dijo Thelma de Duarte, directora de la Asociación Pro Bienestar de la Familia de Guatemala (Aprofam). A su juicio, sólo a través de políticas de salud reproductiva, apoyadas por el gobierno, las mujeres guatemaltecas podrán mejorar su calidad de vida.

    Pero dicha polémica no es nada nuevo para el país, expresó el médico Carlos Gehlert Matta, coordinador del Área Social de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES). “En el transcurso de la historia, los indicadores de salud de la mujer siempre han puesto en evidencia la falta de educación y políticas de población que ha caracterizado a todos los gobiernos”, señaló.

    “El grupo más vulnerable siempre ha sido el mismo: las mujeres en edad fértil que pertenecen a alguna etnia indígena y viven en el área rural”, indicó. El profesional resaltó que la sociedad ha ido evolucionando en los últimos años, pero que los avances en materia de educación sexual todavía son mínimos, así como en el uso de anticonceptivos. “Mientras no se eduque con la verdad y se les dé el nombre que corresponde a las cosas, seguiremos lamentando estadísticas de desarrollo tan poco avanzadas como las que tenemos”, enfatizó.

    Unido a ello, Jorge Roberto Escobedo, del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), explicó que ningún gobierno ha realizado políticas a largo plazo que garanticen el desarrollo integral de las mujeres.

    Ejemplo de ello es que centenares de guatemaltecos nacen en sus hogares atendidos por comadronas, sin servicios médicos que puedan salvarles la vida en caso de una emergencia. Ello se refleja en la última tasa de mortalidad materna, la cual puso en relieve que de mil mujeres, 95 mueren al año.

    Esta estadística resalta el círculo de la muerte por el que miles de guatemaltecas tienen que pasar debido a la falta de educación y prevención necesarias, explicó Oscar Cordón, representante del Programa de Salud Materno Neonatal. Indicó que la entidad a su cargo recibió una notificación del Ministerio de Salud, dirigida a fortalecer la salud reproductiva de las mujeres y evitar que mueran más por falta de atención adecuada.

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