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comunicación e información de la mujer miércoles 11 de octubre del 2000 |
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Enfermeras, secretarias y recepcionistas de la Secretaría de Salud (Ssa) participan desde el pasado 4 de octubre en el paro indefinido de labores iniciado por la Sección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Ssa en demanda del abasto de medicamentos. Pero a una semana de haber comenzado este movimiento sindical no se pueden soslayar las malas condiciones en que se desempeñan las mujeres dentro del sector salud: bajos salarios, escasez de equipo y pocas prestaciones sociales. Lo que consideran una violación a su derecho de tener un trabajo digno. De hecho, aunque cuando están embarazadas se les dan los 90 días de permiso que marca la ley y cuando están en lactancia materna se les da una hora para alimentar a su recién nacido, paradójicamente al momento de ser contratadas se les pidió la prueba de no gravidez. Y a esto se suma el rumor que trascendió y que una enfermera comentó: se pretende eliminar el código de la trabajadora de salud que incluye sus derechos de gravidez. Sobre los salarios bajos, cabe mencionar que una empleada del área administrativa percibe entre 900 y mil 300 pesos quincenales, cuando una auxiliar de cocina gana dos mil 400 pesos a la quincena. Por esta situación que consideran injusta, secretarias y recepcionistas piden su nivelación al área paramédica para recibir un sueldo igual, porque así como el personal de enfermería, las mujeres del área administrativa también tienen secundaria y una carrera técnica. Gloria Culebro López, representante del área administrativa, señaló que ganan menos de 100 pesos diarios. Pero eso sí, refirió, si faltan a laborar, les descuentan 200 pesos por día por diferentes conceptos. En cuanto a la falta de uniformes, comentó que desde hace dos años las autoridades de salud en el estado han negado este apoyo, cuando debe haber dos dotaciones de vestuario por año como lo estipulan las condiciones generales de trabajo. “No tenemos apoyo de uniformes como en otras dependencias que les dan hasta zapatillas y pantimedias, como en Oaxaca y Guerrero”, apuntó. Por su parte, Elvia Vázquez Monterrosa, jefa de servicio de la consulta externa-adultos, aseveró que los servicios de salud no pueden ser de calidad ni darse con calidez si las condiciones de trabajo son deficientes. Trabajadora de salud con 24 años de servicio manifestó que éste es el momento más crítico por el que atraviesa la plantilla laboral ante la carencia de insumos, medicamentos, instrumental quirúrgico y equipo, siendo las enfermeras quienes primeramente dan la cara al paciente. “Si el paciente viene sangrando y si se llega a morir por la falta de material adecuado a quién le echan la culpa, a enfermería”, ejemplificó. Entre declaración y declaración de Elvia, algunas de sus compañeras intervenían en la entrevista para evidenciar que pese a ser una institución médica abierta a la población de escasos recursos, a quienes incluso se les da una atención en forma gratuita si no pueden costear la consulta, en algunas ocasiones asisten “recomendados” del gobierno estatal, particularmente del secretario de Salud, Francisco Humberto Córdova Cordero, a solicitar servicios “regalados”. Una de ellas, quien omitió su nombre, habló de la falta de personal aludiendo que una enfermera realiza la labor de ocho, puesto que atiende a los pacientes de ocho médicos. “Esto es apremiante y hace imposible dar un servicio de calidad”, dijo.
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