comunicación e información de la mujer
miércoles 18 de octubre del 2000

  • En algunos países se les realiza a los varones

  • Condena CGDH las pruebas de virginidad

    JOHANNESBURG, Sudáfrica OCT 18, 2000 (Jo Stein/ Health-E News Service/ Tertulia/ CIMAC).- Las pruebas de virginidad han sido condenadas por miembros de la Comisión de Género y Derechos Humanos (CGDH) como una forma de desigualdad de género, ya que solamente se les aplica a niñas. Algunos países han empezado a realizarlas también en varones.

    Durante una conferencia para "verificadores de virginidad" realizada recientemente en Richard's Bay, Dingizwe Ntshangase informó sobre su método para realizar dicha prueba en niños, la cual involucra orinar al aire. "Si la expulsión es un chorro derecho en el aire, el niño es virgen. Si rocía, esto significa que de ahí ha salido esperma caliente".

    Ntshangase también informó sobre otra técnica utilizada por los zulúes de antaño para comprobar la virginidad en varones jóvenes, según la cual "un buen puñado de piel" cuatro dedos por encima de la rodilla indica que el niño ya no es virgen. Agregó, sin embargo, que este método ya no es seguro, debido a la dieta moderna.

    Para Andile Gumede, un verificador de virginidad de Kwa Mashu, es innecesario realizar estas pruebas en varones pues "son las jóvenes quienes están diseminando el virus del Sida), acostándose hoy con un muchacho y con otro al día siguiente. Ellos también cambian de pareja, pero no si ellas no se lo permiten". Gumede opina que se les hace la prueba a las jóvenes porque "son ellas quienes sufrirán con el embarazo. Es por esto que nos centramos en ellas: porque son las víctimas".

    En la actualidad, la constatación de la virginidad en varones es la excepción a la regla. En comparación, las pruebas en niñas están cobrando popularidad como estrategia de prevención del VIH/Sida. Tanto así, que el departamento de salud de la provincia de KwaZulu-Natal, si bien no las respalda oficialmente, se ha dado a la tarea de asegurar que durante la inspección genital de mujeres y niñas se tomen medidas de salud apropiadas: provee guantes de látex y facilita talleres para educar a verificadores de virginidad acerca de la anatomía reproductiva femenina.

    Sin embargo, para la mayoría de verificadores de virginidad, la anatomía reproductiva femenina, tal como es comprendida por el conocimiento biomédico occidental, poco tiene qué ver con determinar si una niña es virgen, dice Suzanne Leclerc-Madlala. De hecho, establecer si hay virginidad no tiene nada qué ver con si el himen de una niña está intacto o no, afirma esta antropóloga de la Universidad de Natal, quien ha realizado una investigación exhaustiva sobre el tema.

    "Para la mayoría de verificadores, más importantes son otros aspectos de los genitales: el color de los labios debe ser de un rosado pálido; el tamaño de la abertura vaginal tiene que ser muy pequeño; la vagina debería que estar muy seca y apretada. Y lo que se conoce como 'punto blanco' o 'velo de encaje' debe ser claramente evidente y estar intacto. Además, los ojos de una niña deben reflejar virginidad y 'lucir inocentes'. Sus senos y abdomen tendrían que ser firmes, así como la piel detrás de las rodillas".

    Según Leclerc-Madlala, muchos verificadores no ven la virginidad, o la ausencia de ésta, como un estado absoluto. Podría haber "grados" de relativa virginidad. Mientras una virgen de grado "A" es 100 por ciento virginal, el grado "B" indica que la joven "podría haber sufrido abuso sexual". Una complicidad activa en el acto sexual puede significar la diferencia entre un grado "B" o "C" en la prueba. Obtener el grado "C" significa que la joven quedará marcada por la vergüenza y la desgracia. Según expresó un verificador, la niña sería ahora "como una papa podrida".

    Dependiendo del verificador particular, a la familia de la joven se le podría pedir que pague una multa por haber "manchado" a la comunidad. En poblados donde los jefes alientan las pruebas de virginidad, a ellos se les proporcionan los nombres de las jóvenes que ya no son vírgenes.

    Algunos verificadores aconsejan a aquéllas que han "reprobado" su prueba, advirtiéndoles acerca de los riesgos de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), incluido el Sida, así como de un embarazo. Sin embargo, la mayoría de los entrevistados por Leclerc-Madlala afirmó que es inútil hacer algo más por esas jóvenes pues "es demasiado tarde" y "ya nada las cambiará".

    Muchas mujeres en áreas rural, indica la antropóloga, ven las pruebas de virginidad como el único medio para volver a infundir valores culturales que se han perdido, como la castidad antes del matrimonio, la modestia y el autorrespeto. Estas pruebas, realizadas regularmente, también son consideradas como una solución tradicional africana a problemas contemporáneos tales como el VIH/Sida, las ETS y el embarazo en la adolescencia.

    > Noticias del Día