comunicación e información de la mujer
martes 24 de octubre del 2000

  • Desde hace 24 años existe programa para su detección oportuna

  • Cada dos horas muere una mujer por cáncer cérvico-uterino, en México

    México DF, OCT 24, 2000 (Silvia Magally/CIMAC).- En México se estima que durante los últimos 15 años hubo más de 62 mil fallecimientos por cáncer cérvico-uterino, pese a la existencia desde hace 24 años de un programa nacional de detección oportuna de cáncer cervical.

    Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Nacional de Salud Pública señalan que en América Latina y el Caribe se presentan las más altas tasas de incidencia de cáncer cervical a nivel mundial. Cada año mueren más de 25 mil mujeres por esta razón en la región.

    En México, cada dos horas fallece una mujer por ese cáncer y anualmente se registran más de cuatro mil muertes, lo que demuestra que el programa de detección oportuna de cáncer cérvico-uterino ha tenido un impacto casi nulo en la disminución de la frecuencia de esta enfermedad.

    Entre los principales factores responsables de la ineficiencia del programa existente se encuentra su baja cobertura, particularmente en mujeres de alto riesgo. Además un alto porcentaje de mujeres son atendidas tardíamente por los servicios de detección de cáncer.

    Más aún, el 55 por ciento de los casos de cáncer cervical, obtienen la prueba del papanicolauo cuando ya existen síntomas, lo que disminuye la efectividad del programa de detección dado que el beneficio de la prueba se encuentra en la fase asintomática de la enfermedad.

    Los investigadores advierten que la cobertura poblacional del programa de detección es muy baja: se estima que en áreas rurales sólo 30.2 por ciento de las mujeres tienen una historia previa de al menos un papanicolauo.

    Asimismo, reportan que para las mujeres estar sanas equivale a ausencia de síntomas, a su vez, uno de los mayores obstáculos para efectuar la prueba del papanicolauo, es el pudor natural que experimentan frente a lo que consideran un procedimiento muy agresivo.

    Los resultados de las investigaciones revelan que un gran número de mujeres que no son usuarias del programa de detección oportuna de cáncer cervical, no conocen la existencia del papanicolauo.

    La pareja masculina tampoco suele estar informada ni sensibilizada sobre la necesidad de la prevención de neoplasia cervical en su pareja y, por tanto, no le da importancia a la asistencia de la mujer a la consulta, lo que constituye otra barrera importante en la utilización del papanicolauo.

    Los especialistas en la materia recomiendan proporcionar mayor información a las mujeres que les permita crear una cultura de prevención, que las acerque al programa de detección oportuna del cáncer cérvico-uterino.

    Para ello requieren de información que incluya la edad del inicio y término de uso de la prueba; su periodicidad; instrucciones previas para realizarse el estudio; descripción del procedimiento médico para la toma de la muestra e instrucciones acerca de cuando regresar por el resultado.

    Finalmente, urgieron a aprovechar los diferentes canales de comunicación para difundir la información relativa a la prueba de detección del cáncer cérvico-uterino e incorporar su promoción en programas de salud existentes como planificación familiar y control prenatal.

    > Noticias del Día