comunicación e información de la mujer
miércoles 6 de septiembre del 2000

  • Las políticas públicas deben responder a las demandas de la ciudadanía

  • Los debates sobre el aborto reivindican los derechos de las mujeres: GIRE

    México DF, SEP 6, 2000 (Mónica Chavarría/CIMAC).- A pesar de que aún existen grandes controversias sobre el aborto, el discurso en torno a este tema, en los últimos años, se ha enriquecido y democratizado, afirmó Martha Lamas, directora del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).

    Luego de recordar la lucha que han realizado las mujeres para que el Estado y la Iglesia respeten sus derechos sexuales y reproductivos, Lamas aseguró que en los recientes debates sobre el aborto la ciudadanía ha reivindicado los derechos de la población femenina al aceptar y promover cambios en las legislaciones estatales para despenalizar parcialmente la interrupción del embarazo.

    En el marco de la segunda reflexión académica y política sobre “La interrupción voluntaria del embarazo: ética, derechos humanos de las mujeres, salud pública”, Lamas destacó que las leyes y políticas públicas que dignifican los derechos de las mujeres “no se pueden armar en función de creencias religiosas”.

    Por su parte, la integrante de Católicas por el Derecho a Decidir, María Consuelo Mejía dijo que la defensa de los derechos de las mujeres apenas comienza, “porque en la discusión del aborto se cruzan consideraciones de diversa índole que deben tratarse con profundidad: éticas, morales, legales, religiosas, salud y de derechos”.

    Agregó que el aborto es el punto de opresión y desigualdad en la que “hemos vivido las mujeres por 20 siglos, opresión que ha sido satanizada por el mensaje misógino de la jerarquía conservadora de la Iglesia católica”.

    Mejía indicó que si bien la ciudadanía cada vez es más secular, tolerante y respetuosa de los derechos de las mujeres, “vivimos la paradoja de una sociedad con un proceso democratizador que reclama sus derechos sujeta a las descalificaciones de la jerarquía católica a través de sus voceros”.

    Asimismo dijo que la Iglesia católica, en el debate de la penalización del aborto, permanece ciega ante la muerte de miles de mujeres que interrumpen su embarazo en condiciones riesgosas para la salud, además de sorda ante la expansión de una enfermedad letal como el VIH/Sida, toda vez que no permite decidir a las mujeres sobre su cuerpo y el uso de métodos anticonceptivos.

    La presidenta de Católicas por el Derecho a Decidir afirmó que la oposición de la iglesia al aborto no es por su ética de prohibir el derecho a matar, sino por la ética sexual que tiene hacia las mujeres, “ésta se basa en la hostilidad histórica y contemporánea de su rechazo a las mujeres, al cuerpo, a la sexualidad y al placer”.

    En tanto, la directora del Instituto Nacional de la Mujer del Distrito Federal, Gabriela Delgado, indicó que la despenalización del aborto responde a las demandas de la sociedad, como un ejercicio de libertad de decisión de la ciudadanía plasmados en los marcos jurídicos.

    Aseguró que “mientras no se cambien las leyes y se respeten los derechos de las mujeres, seguirá siendo lacerante la vida de la población femenina y de la sociedad en su conjunto”.

    Finalmente, Delgado dijo las políticas públicas aplicadas desde el gobierno debe responder a las demandas de la ciudadanía sin importar género, edad o condición social.

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