comunicación e información de la mujer
miércoles 8 de agosto del 2001

  • Deben contar con el apoyo del Poder Ejecutivo: Inmujeres

  • Recursos y poder político, base del éxito de las instancias a favor de las mujeres: especialistas

    México DF, 8 de agosto, 2001 (Miriam Ruiz CIMAC).- Los institutos u oficinas de las mujeres, instancias encargadas de que la perspectiva de este sector de la población sea tomado en cuenta cada vez que se aprueba un programa o política pública, requieren de recursos y capacidad de acción frente a los funcionarios de todos los niveles para lograr el éxito, coinciden especialistas.

    Hoy, en entrevista, durante el Foro Nacional de Consulta hacia el Programa Nacional de Igualdad de Oportunidades y No Discriminación contra las Mujeres (Proequidad), la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Patricia Espinosa Torres, explicó que la conformación de estas oficinas en México es heterogénea en sus planes y con una disparidad de recursos económicos, reflejadas en otros ámbitos del país.

    En México, se llaman institutos los de Baja California, Baja California Sur, Campeche, Coahuila, Colima, Chiapas, Distrito Federal, Guanajuato, estado de México, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Yucatán, Zacatecas.

    Mientras que en Aguascalientes, Nuevo León, San Luis Potosí, Tabasco y Veracruz tienen programas estatales de la mujeres. En Hidalgo, Querétaro y Tamaulipas se llaman consejos estatales de las mujeres y en Guerrero existe una secretaría.

    En tanto, Morelos, Chihuahua y Nayarit carecen de una instancia para impulsar la no discriminación de las mujeres, explicó la directora de operaciones de Inmujeres.

    Espinosa Torres, titular del Inmujeres, consideró que el nombre de estas instancias --oficina, programa, consejo-- no sería importante, siempre y cuando contaran con estructura adecuada, autonomía, presupuesto y capacidad de gestión, y que dependieran directamente del Ejecutivo como es el caso de Inmujeres.

    Contar con el apoyo del Poder Ejecutivo, como ahora lo tiene Inmujeres, dijo, muestra el compromiso del presidente o gobernador sobre el tema. También propuso que las instancias locales equiparen sus características con las de Inmujeres, con lo que ganan poder y respeto a sus propuestas.

    Para Teresa Inchaústegui la estructura y el nivel de estas oficinas -- recomendadas por la ONU desde la década de los 80-- habla de la capacidad de garantizar oportunidades para las mujeres, así como su reconocimiento por parte de los funcionarios locales. Pero nada de lo anterior sirve si se carece de los recursos operativos.

    Mientras que Marta Lucía Micher, consejera de Inmujeres y secretaria de la Mujer en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), consideró el presupuesto y el peso político de estas instancias son igualmente importantes para su éxito.

    Micher, exdiputada de oposición en Guanajuato, señaló que hoy las propuestas del Inmujeres se toman en cuenta a nivel federal porque su directora tiene las puertas abiertas con el presidente Vicente Fox. Sin embargo, la importancia de la perspectiva de género es incomprendida por algunos integrantes del gabinete.

    En cuanto a las oficinas estatales, la feminista destacó que éstas tendrán que aterrizar las propuestas federales mediante un arduo trabajo.

    En el caso de Guanajuato, dijo, se ve una gran participación de la sociedad civil, pero aunque el movimiento feminista está fuerte, también gana terreno el conservadurismo.

    Un ejemplo de ello se dio en el Instituto de la Mujer en la capital guanajuatense, cuya recién nombrada presidenta María de la Luz Ramírez Villalpando, en su primer día en funciones, cuestionó los métodos anticonceptivos del personal, sus creencias religiosas, si vivían con su familia o no, si tenían sexo prematrimonial, además de criticar el término perspectiva de género.

    Posteriormente Ramírez Villalpando se retractó de estas acciones, a las que Micher calificó como violatorias de los derechos humanos de las trabajadoras. “Ya se dio cuenta de que así no avanza, y el movimiento de mujeres no lo permitirá”.

    Las titulares de los programas a lo largo del país no asistieron a este foro nacional porque se encuentran trabajando en 46 foros estatales que concluirán el 17 de agosto, por lo que enviarán sus propuestas para Proequidad, informó Teresa Inchaústegui.

    Finalmente, la experiencia internacional demuestra, en palabras de la asesora de género para América Latina del Fondo de Población de Naciones Unidas (Fnuap), Belkys Mones, que los retos para estas oficinas de la mujer son definir claramente sus funciones para actuar eficazmente y garantizar la participación de la sociedad civil.

    Tras analizar el quehacer de 17 instancias para las mujeres que existen en América Latina y el Caribe, Mones destaca la necesidad de establecer metas ponderables, capacidad para comprometer a todos los sectores del país para eliminar la discriminación, así como de lograr mejores presupuestos de sus gobiernos.

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