comunicación e información de la mujer
lunes 12 de febrero del 2001

  • Cada febrero desde tiempos romanos

  • Todo el poder para las mujeres en el día de las Aguedas

    Zamarramala, España, 12 de febrero, 2001 (Nadesha Karina González , corresponsal CIMAC).- Las mujeres de un pueblo que pertenece a la provincia de Segovia en la parte central de España, Zamarramala, nuevamente tomaron el control del pueblo por un día como es tradición desde hace diez siglos en la llamada fiesta de las Aguedas.

    La festividad, que se lleva a cabo el segundo domingo de febrero, se caracteriza por ser el día del año en que las mujeres administran el ayuntamiento, en protesta por los abusos cometidos por los hombres.

    Durante la actividad, la mujer elegida como alcaldesa enumeró las acciones negativas que cometieron los hombres durante el año pasado y reafirmó su compromiso de trabajar para que la situación del pueblo mejore. Entre éstas denuncias se encontraban los problemas con el suministro del agua, el desempleo y la falta de salud pública en la comunidad.

    Además, se entregó el "Mata hombre", un galardón que se otorga a una mujer española destacada por su lucha a favor de las mujeres. El "Mata hombre" es un alfiler de oro que representa el arma de defensa que utilizaban las mujeres para protegerse de los hombres en caso de un ataque físico.

    Este año la merecedora de esta distinción fue la presidenta del Congreso Español, Luisa Fernanda Rubí, quien es la primera mujer que ocupa ese cargo.

    Rubí señaló que en el siglo XX ocurrió una revolución donde las mujeres, con trabajo y sudor, llegaron a ocupar posiciones de envergadura en la sociedad y enfatizó que en el siglo XXI se culminará con dicha la inmersión.

    La presidenta del Congreso manifestó que aunque más mujeres se encarguen de llevar las riendas de sus pueblos y sus países, la fiesta de las Aguedas debe continuar como símbolo de la lucha que libraron las antepasadas por llegar a dichas posiciones.

    Desde el tiempo de los romanos se lleva a cabo esta fiesta donde en un principio los hombres festejaban a sus esposas por un día. Luego tomó un matiz cristiano donde se enfatizó la virginidad en las mujeres y se escogió a Santa Águeda como patrona de la actividad.

    Cuenta la leyenda que la santa sufrió un gran martirio por defender su virginidad y entre otras cosas le cortaron sus pechos, por eso se representa a la santa con sus pechos cortados en una bandeja de plata. En nuestros días la festividad tiene como propósito el traspaso del poder de manos de los hombres a las mujeres.

    Unas de las partes más pintorescas es que se quema un Pelele, que es un muñeco de trapo que significa la pérdida de poder de los hombres y el dominio de las mujeres.

    En este día, las mujeres casadas --como en los tiempos romanos--, se visten con un traje negro y rojo típico de la región. A lo largo de las calles de Zamarramala las mujeres bailan y llevan a Santa Águeda en una procesión. Luego el sacerdote del pueblo bendice la festividad en una ceremonia religiosa y de la iglesia caminan hasta la Plaza de las Alcaldesas.

    En ese lugar entregan el premio del "Mata hombre" y hacen sus denuncias. La actividad culmina con la quema del Pelele mientras se come en las calles los chorizos y chicharrones preparados en la región.

    Esta festividad trae cada año a cientos de personas que se divierten, bailan y comen por todo el pueblo. Ojalá que al final del día, haya ocurrido una concienciación de la lucha de las mujeres durante los siglos pasados por hacer valer sus derechos que es lo que se conmemora.

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