comunicación e información de la mujer
martes 5 de junio del 2001

  • Desconocido el porcentaje de mujeres agredidas por su pareja, en Colombia

  • Esencial, mejorar la calidad de atención a víctimas de violencia intrafamiliar

    Cancún, México, 5 de junio, 2001 (CIMAC).- Ante la complejidad que representa la violencia de género en el contexto de salud y derechos humanos en un país como Colombia, donde la cotidianidad está cargada de destrucción, muerte desapariciones, secuestros y pobreza creciente, la secretaria de Equidad del Departamento de Antioquía en ese país, Carmen Posada, confió en que es posible mejorar la calidad de atención que reciben las mujeres víctimas de este fenómeno.

    Durante su participación en el Simposio 2001: “Violencia de Género, Salud y Derechos en las Américas”, la abogada se refirió a las deficiencias y retrocesos que ha habido en torno al tratamiento de la violencia intrafamiliar en ese país suramericano, aunque también destacó experiencias enriquecedoras y multidisciplinarias que representan una esperanza para las víctimas.

    Dijo que la magnitud de la violencia contra la mujer en Colombia es desconocida, ya que se estima que sólo el 27 por ciento de las mujeres denuncian a sus parejas por actos de agresión.

    Según datos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en 1997, el maltrato conyugal fue la causa de muerte en el 67 por ciento de casos de mujeres y del 26 por ciento de casos de hombres, mientras que del total de casos de violencia evaluados, el 93 por ciento correspondieron a personas del sexo femenino, en especial entre 25 y 34 años de edad.

    En cuanto a violencia sexual, el 88 por ciento de los casos estudiados en 1995, correspondió a víctimas del sexo femenino, destacándose que, en el caso de niñas entre 10 a 14 años, el 80 por ciento de los agresores eran parientes o conocidos de la víctima.

    La violencia también afectó a cerca de millón y medio de desplazados durante el año 2000, de los cuales el 70 por ciento eran mujeres, niñas y niños; el fenómeno está presente también en el medio laboral, educativo, institucional, callejero y social, sin embargo se carece prácticamente de registro, informó la participante del simposio.

    La funcionaria señaló que aunque el Estado colombiano ha firmado todos los instrumentos internacionales sobre derechos humanos de las mujeres, también ha aprobado leyes que contradicen algunos de los puntos de la Convención do Belem Do Pará.

    Sin embargo, reconoció que en términos generales ha habido un gran avance durante la última década en materia legal, pero miles de mujeres colombianas siguen siendo violentadas sin que se haga justicia y sin que reciban la atención adecuada.

    Se refirió al proyecto "Mejoramiento de la Calidad de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia Intrafamiliar, Sexual y Socio-política", que el Centro de Recursos Integrales para la Familia (CERFAMI) desarrolló en cinco Departamentos de Colombia.

    El programa se llevó a cabo durante 1999 y contó con el apoyo del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), involucrando a los sectores de salud, justicia y educación.

    El proyecto tuvo como propósito contribuir al reconocimiento y erradicación de los factores estructurales, culturales y humanos que afectan negativamente la atención a las mujeres víctimas de diversos tipos de violencia.

    Explicó que entre los resultados alcanzados, se mejoraron los conocimientos de las y los funcionarios acerca de la violencia contra la mujer, así como de las normas sobre la calidad de atención, el marco ético y de derechos que deben guiar la prestación de los servicios.

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