La presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Patricia Espinosa, afirmó que el combate a la violencia hacia las mujeres, vista como enfermedad social, será una prioridad del instituto, "porque no podemos quedarnos cruzadas de brazos ante la magnitud de esta pandemia en el país".
Al ser entrevistada durante la IV Reunión de la Red Nacional de Refugios para Mujeres en situación de Violencia Familiar, en la sede del Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), la funcionaria federal informó que el próximo 27 de noviembre dará a conocer el programa del Inmujeres para combatir la violencia intrafamiliar.
A través del proyecto, se pretende contar con estadísticas que señalen la magnitud del problema, aunque se estima que en el 90 por ciento de los hogares mexicanos existe algún tipo de violencia y en cuatro de cada 10, se registran agresiones físicas, principalmente contra las mujeres y los niños.
El programa abarca la prevención, la detección, así como la atención, informó Espinosa, quien urgió a aplicar la Norma Oficial para la Atención de la Violencia Familiar, que hasta el momento no opera en los centros de salud donde acuden las mujeres golpeadas y, por tanto, no se da a aviso al Ministerio Público (MP) como establece tal disposición.
Espinosa reconoció que existe un rezago en la legislación, ya que por ejemplo, sólo en 12 estados de la República Mexicana existen leyes que castigan la violación.
Informó que como meta se espera que cada entidad federativa cuente con un albergue para mujeres maltratadas. Para ello, dijo que los bienes asegurados por la Procuraduría General de la República (PGR) podrían ser utilizados como refugios de las mujeres víctimas de la violencia intrafamiliar, aunque en este punto consideró que lo ideal sería que ellas no tuvieran que abandonar su hogar y que los agresores fueran quienes acudieran a los albergues.
Asimismo se prevé contar con una línea telefónica para asistir a las mujeres y niños en momentos de crisis, tal como funciona en el estado de Texas, donde se recibe una gran cantidad de denuncias, incluyendo de menores de edad.
De igual forma, Espinosa indicó que se tiene proyectado que el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI) realice una encuesta específica en torno a la violencia familiar que registran los hogares de México.
Indicó que sólo el 14 por ciento del total de las denuncias por violencia familiar continúan su curso, ya que en la mayoría de los casos, las mujeres se desisten y en su lugar prefieren asistencia psicológica y hasta religiosa.
La funcionaria dijo que la penas a los agresores son bajas y por ejemplo en el estado de Tabasco, recibe un castigo mayor quien roba una vaca que aquél que viola a una mujer.
Llamó luego a incrementar la cultura de la denuncia, al anunciar la campaña contra la violencia hacia las mujeres y conminar a la población para que el próximo 25 de noviembre, "Día Internacional de la No Violencia hacia las Mujeres", a portar una cinta morada para que en forma simbólica la población condene esta práctica que representa la cuarta causa de pérdida de años de vida saludable para la población femenina.