Las mujeres afganas deben tener voz en la mesa de negociación para la paz que instaló la ONU y sus aliados, de tal manera que en la reconstrucción de Afganistán se protejan sus derechos humanos, exigen representantes de organizaciones de mujeres, derechos humanos y organismos de católicas.
Cuando las mujeres participan en las mesas redondas de la paz como sucedió en Kosovo, Burundi, Zambia o Guatemala, se logran compromisos específicos para más de la mitad de la población, como por ejemplo, en el proceso de paz guatemalteco en 1996, el derecho a la propiedad de la tierra y la indemnización a las víctimas de violación o tortura.
En cartas al gobierno estadounidense y a los líderes de la Iglesia católica, la Convergencia de Mujeres de Iglesia, coalición de 31 organizaciones de mujeres católicas en Estados Unidos, declaró que en Afganistán ningún grupo ha sufrido más inhumanidad y más represalias que las mujeres y que nadie sabe mejor que ellas, cuáles cambios son necesarios para mejorar la situación de las afganas.
Tahmeena Faryal, de la Asociación de Mujeres Revolucionarias de Afganistán (RAWA), dijo esta semana en un entrevista con el diario "Los Angeles Times", que la nueva sociedad afgana no puede funcionar sin la participación de las mujeres. Representantes de su organización se encontraron al principio de este mes con el enviado especial de la ONU, Lakhdar Brahimi, para informarle sobre los problemas de las mujeres en su país y probables soluciones.
La Alianza de Mujeres por la Paz y los Derechos Humanos en Afganistán (WAPHA, por sus siglas en inglés), informó ayer en una nota de prensa que la estrategia de negociar solamente con los grupos armados no va a traer paz a Afganistán, pues éstos no representan a la mayoría de la población afgana que está desarmada, como son las mujeres.
Para establecer una democracia, recomienda WAPHA a las Naciones Unidas, es necesario desmilitarizar Kabul, la capital, y ponerla bajo la protección de los cascos azules.
En el gobierno provisional, cuya función sería de dos años máximo, de acuerdo con la decisión que tomó ayer el Consejo de Seguridad de la ONU, tienen que participar representantes de la población civil, las mujeres afganas y los refugiados.
Además, explica WAPHA, es necesario que la ONU enfoque sus esfuerzos en la protección de los derechos humanos de las mujeres afganas como son la atención médica, de educación, el trabajo y su reconocimiento social.