Al presentar el Sistema Interactivo de Seguimiento de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (SICEDAW), Guadalupe Espinosa del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), informó que esta iniciativa servirá para evaluar la situación de las mujeres y exigir a los gobiernos de la región el cumplimiento de la CEDAW.
La funcionaria de UNIFEM explicó que este organismo internacional busca coadyuvar, en el ámbito legislativo y político, para erradicar la discriminación hacia las mujeres, siendo el SICEDAW un instrumento para medir el avance de este sector de la población.
Detalló que el sistema integrará información para difundir en forma amplia a nivel nacional e internacional, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), así como los informes al respecto de los Estados partes y los llamados "informes sombra", presentados por las organizaciones no gubernamentales ante las Naciones Unidas.
Hasta ahora el SICEDAW contiene información de tres países: México, Chile y Bolivia, aunque se tiene considerado la integración de 37 países más de región. El sistema proporciona información en cuanto a los mecanismos de la CEDAW, los derechos humanos de las mujeres y temas de la Plataforma de Acción de Beijing.
Las mujeres, dijo Espinosa, tienen derecho a no ser discriminadas, pero también cuentan con derechos políticos, económicos y sociales, que el Estado debe garantizar. En este sentido, consideró que el SICEDAW constituye un valioso instrumento para la investigación y para los responsables de las políticas públicas.
Antes, Patricia Espinosa, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), se comprometió a garantizar la aplicación de la convención, al comentar que la institución a su cargo tiene el mandato de trabajar de forma transversal con las organizaciones no gubernamentales (ONG) así como con los organismos internacionales, las empresas, etc.
Opinó que la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, no puede quedar archivada, de ahí la importancia de difundir su conocimiento a través de mecanismos como el SICEDAW.
Por su parte, Aída González, integrante del Comité de la CEDAW, indicó que cuando la convención entró en vigor en el año de 1981, se interpretó como una amenaza contra el poderío masculino, "como un arma de la mujer para ocupar los puestos de los varones", más que para defender el derecho de la población femenina a la igualdad.
Dijo que gracias al esfuerzo de grupos feministas se logró que América Latina sea la única región en la que todos sus países la han ratificado "aunque no todos la cumplen a cabalidad".
En cuanto a la CEDAW, y que se encuentra en análisis en el Senado de la República, manifestó: "pido a Dios que ilumine a los senadores y senadoras para que lo aprueben y sea ratificado a la brevedad posible".