Nuestra legislación en materia de aborto,
si la comparamos con la de otros países, es represiva y conservadora, lo
que conlleva a efectos nocivos en términos de mortalidad femenina,
manifestó el doctor Miguel Carbonell Sánchez, especialista en derecho
constitucional e investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de
la Universidad Autónoma de México (UNAM).
Las modificaciones al Código Penal del Distrito Federal en agosto del
2000 en materia de aborto motivó a los diputados del Partido Acción
Nacional y del Partido Verde Ecologista de México de la Asamblea
Legislativa del Distrito Federal (ALDF) a interponer ante la Suprema
Corte de Justicia de la Nación (SCJN) una acción de inconstitucionalidad
de las reformas hechas.
Para Carbonell Sánchez, entrevistado por esta agencia, si la SCJN da
marcha atrás a la llamada Ley Robles violaría la Constitución, por lo que
deben rechazar los argumentos de inconstitucionalidad del PAN y PVEM.
Las razones que hacen referencia los legisladores panistas y ecologistas es
que en nuestra Constitución se considera que una persona tiene garantías
individuales desde el momento de la concepción, hecho que rechaza
Patricia Olamendi, encargada de Asuntos Globales de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y abogada penalista, pues manifiesta que nuestra
Carta Magna señala que se considera a un individuo con capacidad jurídica
hasta el momento del nacimiento.
Olamendi consideró, en entrevista, que la SCJN debe resolver que la
ALDF tiene amplias posibilidades para legislar sobre aborto y, por lo
tanto, si la ley fue votada y aprobada no hay más que discutir.
Y agregó que el artículo cuarto constitucional señala que toda persona
tiene derecho a decidir el número y espaciamiento de sus hijos.
De acuerdo con el Gobierno del Distrito Federal, los elementos
presentados por los diputados del PAN y del PVEM tienen un contenido
conservador, que no toma en cuenta que las reformas están orientadas
para que cada mujer sea libre de elegir, sin que por ello sea castigada
penalmente.
Además, explica el documento entregado hace más de un año al SCJN, las
reformas al Código Penal del Distrito Federal buscan evitar que las
muertes por la práctica de abortos clandestinos sigan aumentando, por lo
que el compromiso de las autoridades es garantizar, de acuerdo con la ley,
información y apoyo a las mujeres para que libremente tomen su decisión.
De acuerdo con Carbonell, el aborto es un tema en el que han entrado casi
todos los tribunales constitucionales del mundo, y la línea general que se
observa, desde una famosa sentencia de la Corte Suprema de Estados
Unidos en 1973, es que los tribunales han declarado constitucional los
supuestos de despenalización del aborto.
El investigador aseguró que en otros países van más allá de las reformas
aprobadas en la denominada Ley Robles, y que si la SCJN se pone a
revisar lo que ha pasado en otras naciones, tiene un espacio más que
amplio para declarar la constitucionalización de las reformas al Código
Penal del DF.
Para el investigador de la UNAM ésta es una oportunidad para que
reflexionemos colectivamente acerca de las ideas represivas que contienen
muchos códigos penales, es también, dijo, una oportunidad para repensar
el castigo a la pobreza y de género que traen consigo la prohibición del
aborto.