comunicación e información de la mujer
jueves 4 de octubre del 2001

  • Autoridades gubernamentales y sociedad civil discutieron hoy sobre el tema

  • La discriminación afecta a grandes sectores a nivel mundial

    México DF, 4 de octubre, 2001 (Román González CIMAC).- Todo acto de racismo, discriminación, xenofobia e intolerancia vulnera la libertad de las personas. Así, la práctica cotidiana de este tipo de actos ha creado una cultura de desprecio hacia quienes son considerados diferentes, tratándolos de inferiores y hasta indeseables, señalaron autoridades gubernamentales e integrantes de la sociedad civil.

    En ese contexto, en la Casa Lamm, participantes de la delegación gubernamental y de grupos de la sociedad civil que asistieron a la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y otras formas de Intolerancia, que se realizó el mes pasado en Durban, Sudáfrica, opinaron al respecto.

    Para Xóchitl Gálvez Ruiz, titular de la Oficina de la Presidencia para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, el evento constituyó un informe amplio y de identificación de las cuentas pendientes de los Estados con los grupos excluidos, que no siempre son minoritarios.

    Dijo que para los pueblos indígenas, no sólo mexicanos, sino de todas las latitudes del mundo, este foro internacional ha significado la oportunidad de plantear la situación de marginación, discriminación, pobreza y exclusión, como un problema de racismo estructural e histórico que no ha sido atendido ni resuelto, pese a la declaración del Decenio de los Pueblos Indígenas.

    En tanto, Rodolfo Stavenhagen, Relator Especial para los Derechos y Libertades de los Pueblos Indígenas de la Organización de las Naciones Unidas, definió que en las últimas décadas el concepto de racismo ha cambiado, a pesar de ello la gente piensa, cuando se habla de asunto, se refiere a la discriminación de una persona contra otra, por el color de su piel, o por alguna atribución física y biológica.

    Pero hoy, aseguró, el racismo se define como un sistema generalizado de discriminación contra personas, fundamentalmente diferenciadas, que se marca de las dinámicas sociales de la globalización, las migraciones internacionales y en los cambios del sistema económico y social.

    Entonces, acotó, el racismo del cual estamos hablando no es el racismo de hace unos años, sino es precisamente una forma sistemática de exclusión social y marginación de múltiples grupos sociales, culturales, étnicas y religiosas.

    Por su parte, Nellys Palomo de la organización K’inal Anzetick, se refirió a los grupos de mujeres que se dieron cita para denunciar como aún siguen siendo víctimas de múltiples formas de discriminación, colonialismo, esclavismo, trabajo forzado, limpieza étnica, ocupación extranjera y conflictos armados.

    En las discusiones, se reconoció que la intersección de género y racismo, es un elemento central a ser trabajo por políticas oficiales, pues son múltiples las formas de discriminación que continúan deshumanizando a las mujeres, marginadas racionalmente en todo el mundo.

    La coordinadora de K’inal Anzetick pidió a Gálvez Ruiz y Stavenhagen, a que en verdad se asuman los compromisos que se adquirieron en Durban, “pues no es posible que hoy tengamos una iniciativa de ley que conculca los derechos de los pueblos indios y que no reconoce su libre autodeterminación”.

    Luego, Gilberto Rincón Gallardo, presidente de la Comisión Ciudadana de Estudios contra la Discriminación, aseguró que el reto para este nuevo siglo, es la construcción de una democracia sólida, la cual no puede fortalecer si no hay un desarrollo equilibrado.

    Reveló que los convenios, tratados internacionales, convenciones, a los que México se ha adherido, pero que hasta ahora sólo sus gobiernos han actuado con irresponsabilidad, pues al exterior manifiesta su apoyo, pero que al interior carecen de sustento jurídico para su aplicación.

    Para la mayoría de los participantes la discriminación se entiende como toda acción u omisión que tiene por objeto diferenciar o separar para dar un trato desigual o de inferioridad a una persona o a un grupo de personas, debido a circunstancias propias o de sus familiares, tales como la raza, color, religión, nacionalidad, etnia, sexo o preferencia.

    El problema de la discriminación afecta a enormes sectores de la población mundial. Así quedó plasmado en los trabajos de las delegaciones gubernamentales y los movimientos y gestiones de los representantes de la sociedad civil que se dieron cita en Durban, Sudáfrica.

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