comunicación e información de la mujer
domingo 30 de septiembre del 2001

  • Abusan de centroamericanas indocumentadas

  • Reconoce ombudsman oaxaqueño que existen corrupción dentro del INM

    Juchitán, Oaxaca, 30 de septiembre, 2001 (Martha Izquierdo, corresponsal CIMAC).- El presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Oaxaca, Sergio Segreste Ríos, admitió que aún persiste la corrupción entre agentes del Instituto Nacional de Migración, quienes abusan de las mujeres centroamericanas indocumentadas, y a quienes las tienen trabajando en giros negros en Chiapas y Oaxaca.

    Durante una gira de trabajo por la región del Istmo, Segreste Ríos señaló que la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha establecido una oficina permanente en Chiapas para que se coordinen los estados del sureste, se detecten y se eviten esas "irregularidades" de los agentes de migración, y se puedan defender los derechos humanos fundamentales de las mujeres indocumentadas.

    Y es que tan sólo en los estados de Chiapas y Oaxaca, en el paso de los indocumentados hacia Veracruz ó México, miles de mujeres se han quedado a trabajar en los bares, burdeles, casas de cita y toda clase de giros negros, algunas veces obligadas por los agentes de migración y policías que las condicionan a que trabajen para ellos y no sean deportadas.

    Tan sólo en los municipios de Chahuites y Tapanatepec, limítrofes con Chiapas, existen más de 150 lugares en donde indocumentadas centroamericanas ejercen la prostitución ante la complacencia de las autoridades, y aunque los cuerpos policíacos realizan inspecciones, "nunca encuentran nada irregular", tal vez porque ligado al problema del tráfico de indocumentados en esta zona del país, también se encuentra la falsificación de documentos.

    Aquí es fácil obtener desde un formato migratorio, una credencial de elector, un pasaporte, hasta un acta de nacimiento, pero las chicas que son regenteadas por los agentes migratorios y policías, no pueden escapar, están marcadas, relata Adriana, una joven de escasos 17 años, aunque aparenta los 20. “A nosotras nos tienen bien checaditas, si alguna quiere escapar se la surten a golpes, no podemos quejarnos porque todo están de acuerdo, hay ocasiones en que tenemos que ser amables con los ´jefes´, sólo así nos tratan bien”, agrega.

    Ella, al igual que cinco de sus compañeras, llegaron a México por la frontera sur, Adriana es salvadoreña y su sueño era irse a Estados Unidos para ganar dólares y hacerse de dinero, pero hace un año fue detenida y para no ser deportada aceptó quedarse a trabajar en esos lugares, al menos le queda algo de dinero para mandárselo a su familia.

    Sobre las inspecciones que realizan los cuerpos policiacos manifestó que sólo llegan por su mesada y se retiran, sin pedirles nada, y en ocasiones cuando llegan y les piden sus identificaciones muestran sus documentos falsos y no hay problemas.

    Debido a esta situación, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos planteó la inspección sorpresa a las subdelegaciones del INM en el estado y a los giros negros para detectar todas estas anomalías y poder realizar su trabajo.

    Informó que en lo que va del año el organismo que preside ha recibido 2 mil 779 casos de los cuales 300 han procedido como quejas y se han emitido 32 recomendaciones contra cuerpos policiacos.

    El ombudsman oaxaqueño indicó que no sólo las mujeres indocumentadas sufren la violación de sus derechos humanos, también las mujeres que se encuentran en las cárceles de la región viven en condiciones deplorables.

    Asimismo, mencionó que durante las inspecciones a los centros penitenciarios han observado que es increíble el hacinamiento en el que viven las y los internos, por ello solicitaran al director de prevención y readaptación social en el estado que atienda de inmediato este problema.

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