![]() |
comunicación e información de la mujer domingo 30 de septiembre del 2001 |
||
|
|
|||
|
Los pacifistas llegaron en camiones de distintos puntos de la Unión Americana: Boston, Connecticut, Georgia, California, Delaware, Chicago, Florida y Nueva York, entre otros, respondiendo a la convocatoria lanzada por la coalición nacional conocida como “Actúa ahora para detener la guerra y terminar con el racismo (Answer, por sus siglas en inglés). Las consignas en cientos de pancartas clamaban por la paz: “la guerra no es la respuesta”, se podía leer entre los grupos de jóvenes americanos; mientras que las mujeres se pronunciaban por “una resolución pacífica como una solución”; a su vez el movimiento antiglobalizador gritaba por “justicia social, no guerra” en tanto que los estudiantes libaneses vitoreaban, “viva la Intifada”. Así, respondieron al llamado a “detener la guerra”, miles de personas de todas las edades se congregaron, mayoritariamente jóvenes quienes de esta manera se pronunciaron en contra de la intervención militar del gobierno de George Bush a Afganistán, tras el ataque terrorista del 11 de septiembre. Fue la fiesta por la paz. Hasta el lugar arribaron estudiantes de bachillerato y universitarios, tocando tambores, disfrazados, en zancos, con globos y papeles de colores, bailando al ritmo de la música caribeña y coreando: “mientras todavía podamos, detengamos la guerra”. La Plaza de la Libertad, ubicada frente al Centro Internacional de Comercio Ronald Reagan fue abarrotada por los pacifistas que durante más de dos horas, escucharon a los organizadores exponer sus razones para rechazar la guerra. El primero de los argumentos fue la simpatía con los refugiados de Afganistán. Los convocantes a esta “gran fiesta de la paz”, opinaron que el gobierno de George Bush, bajo el pretexto de proteger a las mujeres afganas del gobierno talibán, quiere apoderarse del petróleo y tener el control del Medio Oriente. Otros, dijeron sentir amenazadas sus libertades civiles y advirtieron no estar dispuestos a perderlas, ante la inseguridad de transitar por las calles bajo el riesgo de ser detenidos por agentes del Federal Bureau of Investigation (FBI, por sus siglas en inglés), por el sólo hecho de parecer sospechoso. Unos más, argumentaron que en nombre de la seguridad nacional se han implementado medidas políticas más represivas contra las personas poniendo en riesgo la libertad de expresión, de asociación y de opinión. De esta forma, los jóvenes decidieron no quedarse callados en casa y llegaron hasta aquí con la intención de hacerle saber al gobierno de Bush que su generación no apoya la guerra. Los manifestantes recorrieron la avenida Pennsylvania, pasaron frente al Departamento de Justicia hasta llegar al Capitolio, lugar de donde partieron en cerca de 50 autobuses de regreso a sus destinos de origen.
|
|||
|
|
|||
| [Página Principal] [Agencia de Información] [Noticias del Día] | |||