semana del 30 de mayo al 5 de junio del 2000

  • Se deberá llegar a acuerdos para alcanzar metas

  • Todo listo en NY para realizar la Asamblea General de la ONU

    México DF, MAYO, 2000 (Sonia del Valle/CIMAC).- Todo listo en Nueva York para recibir a las más de 180 delegaciones oficiales y más de 20 mil mujeres que asistirán a la Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de Naciones Unidas denominada “La Mujer en el año 2000: Igualdad entre los géneros, desarrollo y paz en el siglo XXI”, también llamada Pekín+5.

    La conferencia enfocará sus esfuerzos en revisar qué hicieron los gobiernos, la sociedad civil, la iniciativa privada y el sistema de Naciones Unidas por cumplir los compromisos que firmaron al adoptar en 1995 la Plataforma de Acción y la Declaración Política de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, realizada en Pekín, China.

    Durante cinco días, las delegaciones oficiales de todos los países, deberán llegar a un consenso sobre las acciones a seguir, atendiendo los obstáculos y los nuevos retos que enfrenta la sociedad en el siglo XXI, entre los que destacan: la pandemia del Sida, la creciente pobreza, los conflictos armados, la migración, las nuevas tecnologías. Temas que requerirán de una acción concertada entre todos los actores para alcanzar la paz mundial, una sociedad justa y humana basada en el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas, que incluye el principio de igualdad y equidad entre hombres y mujeres.

    Para llegar a la conferencia mundial Pekín+5, se elaboraron 116 Planes Nacionales de Acción o de la Mujer; se realizaron cinco reuniones regionales entre 1999 y este año, incluida la Conferencia de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), que se efectuó en Lima, Perú en febrero, y una conferencia preparatoria en la ciudad de Nueva York, realizada en marzo pasado.

    Por parte del sistema de Naciones Unidas se elaboró el documento “Examen y Evaluación de la Aplicación de la Plataforma de Acción de Pekín” que recoge los 130 informes que presentaron igual número de países a la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer. Y se elaboró el documento propuesto para la discusión y aprobación por parte de los países miembros denominado: Futuras Acciones e iniciativas para poner en práctica la Declaración y la Plataforma de Acción de Pekín, el cual contiene poco más de 200 párrafos, de los cuales hasta el momento ninguno ha sido consensado.

    Todo lo anterior, sin contar las cientos de actividades que han realizado las organizaciones no gubernamentales a lo largo de los últimos cinco años, quienes adicionalmente elaboraron sus informes alternativos, los mismos que presentaron a la ONU.

    Cabe señalar que para esta conferencia se han invitado a más de 15 mil representantes de los medios de comunicación para dar cobertura a la reunión, cuya estructura informativa estará a cargo del llamado Consorcio de Medios.

    Al igual que en Pekín en 1995, las organizaciones no gubernamentales (ONG) de todo el mundo realizarán una conferencia paralela, alrededor de la cual se han programado más de 200 actividades entre simposios, foros, mesas redondas y encuentros temáticos. Para coordinar este foro paralelo se creó el Custom House Host Committee por parte del gobierno de Estados Unidos, e igualmente, se instalaron salas de acceso a Internet para las representares de las ONG y las delegadas oficiales.

    PEKIN, SEPTIEMBRE, 1995

    El compromiso adquirido por los gobiernos en 1995 en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, realizada en Pekín, China, enfatizó la igualdad de la mujer como un componente central de las políticas de desarrollo y para resolver los problemas sociales, económicos y políticos que enfrenta el mundo en la actualidad, tal como lo señaló en su momento el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan.

    Asimismo, se aprobaron por unanimidad las estrategias, objetivos y acciones a seguir para el año 2000 en doce temas prioritarios considerados como los principales obstáculos para el desarrollo y avance de las mujeres.

    La agenda global de las mujeres --Plataforma de Acción Mundial (PAM)-- refleja el compromiso adoptado por los gobiernos, la comunidad internacional de cooperación para el desarrollo, las organizaciones civiles y la iniciativa privada con la mitad de la población.

    En 1995 más de 36 mil mujeres de todos los países del mundo, así como los gobiernos, los organismos financieros internacionales y el sistema de Naciones Unidas consideraron como prioritarios, entre otros, los aspectos de la pobreza de la población femenina, toda vez que mil millones 500 mil mujeres subsisten en el mundo con menos de un dólar al día; 656 millones 250 mil mujeres son analfabetas; cada minuto una mujer muere por complicaciones durante el embarazo y el parto; 20 por ciento de la población femenina mundial vive en un contexto de violencia doméstica y entre 85 y 144 millones de mujeres se les ha practicado la mutilación genital.

    La asesora para Asuntos de Género del secretario general de Naciones Unidas, Angela King, afirmó en 1995 que todas estas cifras demuestran la falta de políticas públicas en todos los países del mundo para asegurar el respeto y disfrute pleno de los derechos humanos de las mujeres.

    NUEVA YORK, JUNIO, AÑO 2000

    Cinco años después, los 189 países, organizaciones no gubernamentales, instituciones financieras y el sistema de Naciones Unidas, que pusieron en práctica los compromisos adoptados, elaboraron Planes Naciones de Acción. En el caso de México se puso en marcha el Programa Nacional de la Mujer en México.

    Adicionalmente, se modificaron las legislaciones nacionales de los países para adecuarlas a la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación en contra de la Mujer (CEDAW por sus siglas en inglés); se crearon oficinas especializadas para la mujer, como la Comisión Nacional de la Mujer o las Comisiones de Equidad y Género en el Congreso de la Unión; se elaboraron programas nacionales para prevenir la violencia familiar y modificaron el enfoque de salud, incorporando los derechos sexuales y reproductivos.

    A pesar de que los avances han sido significativos, son insuficientes, sobre todo por la carencia de recursos económicos, en la mayoría de los países, para poner en práctica los compromisos y traducirlos en políticas públicas, programas, servicios para la población abierta, como podría ser el caso de la creación de albergues temporales para las mujeres víctimas de la violencia familiar, o la apertura de agencias especializadas de delitos sexuales.

    Luego de que los países signatarios de la PAM presentaran su informe sobre sus avances nacionales, la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas elaboró un análisis en el que concluye que los conflictos armados, los desplazamientos demográficos, la inestabilidad y los cambios económicos, la discriminación institucional contra las mujeres, la persistencia de los estereotipos de género, la falta de objetivos, información estadística y mecanismos de supervisión y la escasez de recursos financieros y técnicos, han dificultado la aplicación de la PAM.

    Todo está listo en la sede de las Naciones Unidas para que organizaciones civiles, gobiernos, y el sistema de Naciones Unidas, puedan llegar a un consenso sobre las acciones y estrategias a seguir, tras cinco años de la Conferencia Mundial sobre la Mujer y alcanzar la propuesta de la igualdad entre los géneros, la paz y el desarrollo en el siglo que comienza.

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