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semana del 27 al 3 de julio del 2000 | ||
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México DF, JUNIO, 2000 (Mónica Chavarría/CIMAC).- Aunque las mujeres han luchado persistentemente por ganar espacios de representación popular, la desigualdad entre hombres y mujeres aún continúa. Sin embargo, las candidatas a diputadas federales que cuentan con posibilidad de ocupar una curul en el Congreso de la Unión, tienen la intención de luchar para consolidar la igualdad de género. En la lista de posiciones políticas que presentaron los partidos y las alianzas, las mujeres ocupan mayor número de candidaturas a diputación federal en la modalidad de suplentes, mientras que en la titularidad el número es significativamente menor. Así, por ejemplo, en la Alianza por el Cambio se otorgaron 366 espacios para legisladoras federales, de las cuales 92 son propietarias y 274 suplentes. En la Alianza por México, de los 338 espacios brindados a las mujeres, 144 son titulares y 194 suplencias. En tanto el Partido Revolucionario Institucional (PRI), de los 303 espacios para las mujeres, repartió 87 diputaciones titulares y 201 suplencias. A pesar de ello, las mujeres que están en la batalla explican, en entrevista con esta agencia de noticias, por qué quieren ser diputadas, qué harán en favor del género y cuáles son sus estrategias de campaña. Para tal efecto se seleccionaron aquellas candidatas, con excepción del PRI, que tienen posibilidades de lograr una curul en el Congreso y que para ello hicieron campaña con la población. Cabe destacar que después de una serie de entrevistas realizadas a las candidatas de la Alianza por el Cambio, se concluye que la gran mayoría dedican sus esfuerzos e intereses a los temas relacionados con los valores humanos y éticos. Ponen énfasis en el proyecto de nación propuesto por su candidato a la Presidencia de la República, Vicente Fox Quesada. En tanto, las candidatas de la Alianza por México, a quienes según sus propias versiones les fue difícil obtener la candidatura, tienen propuestas claras a favor de los derechos humanos de las mujeres, así como un compromiso con los temas de política social. Cuentan con una mayor participación en movimientos sociales y luchas populares, asimismo abanderan las causas ciudadanas y sus intereses están con el pueblo y la clase trabajadora. Para obtener la candidatura han pasado no sólo por la desigualdad de género, sino que además han tenido problemas de legitimidad en la elección interna de su partido, el de la Revolución Democrática (PRD), cuyos comicios internos desde marzo de 1999, se han caracterizado por su ilegitimidad. Finalmente, en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), las mujeres si bien tienen una visión más amplia de los problemas nacionales y en materia de género perciben cuáles son los grandes problemas de las mujeres, también son más reservadas en cuanto a las críticas directas por discriminación al interior de su partido, o las dificultades para conseguir una curul. Las hay de todas, quienes por su trabajo al interior del partido se “ganaron” la candidatura, como quienes a pesar de los 30 años de trabajo ininterrumpido apenas alcanzaron una suplencia. FUTURAS LEGISLADORAS María Laura de la Rocha, candidata a diputada federal por el distrito uno en Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, señala que su oferta política está más enfocada a los problemas de la nación y a la región norte, de donde es oriunda, dejando de lado las demandas de la población femenina. Su agenda legislativa incluye trabajar en problemas fronterizos como: derechos humanos de los indocumentados para que tengan un trato digno en el país del norte; además de impulsar la regulación del comercio internacional, el transporte de carga y de pasajeros en la zona fronteriza. Destaca que fue fácil conseguir la candidatura, pues sólo participó en la convención interna del Partido Acción Nacional (PAN), y fue electa por unanimidad, pero reconoce que tuvo problemas para decidir aceptar la candidatura, porque ello implica cambiar de domicilio, sin contar con la falta de comprensión de su familia para asumir este reto. Por su parte, María Isabel Velasco Ramos, candidata de la Alianza por el Cambio para ocupar la diputación federal en el distrito cinco de Hermosillo, Sonora, declaró que busca ganar un espacio en el Congreso de la Unión para reformar el sistema educativo. Propone enfatizar la educación con valores éticos en los niños y que los tutores elijan a los maestros y directores de la escuela, a fin de propiciar educación de calidad. Para la candidata a diputada federal Velasco Ramos, conseguir la postulación de representante popular fue muy complicado, pues tuvo trabajar demasiado en el partido para ser designada. Sin embargo, reconoce que en la elección interna del partido, su triunfo fue contundente, pues obtuvo 111 votos a favor, más de la mitad del segundo participante que fue Juan Bautista Lagarda quien obtuvo 55 votos, mientras que Gerardo Aguirre apenas le otorgaron 20 votos. Beatriz Guadalupe Grande López, candidata por el distrito seis de San Luis Potosí, también de la Alianza por el Cambio dice: “Quiero ser diputada para llevar la voz de la mujer al Congreso de la Unión y luchar por las mujeres y por sus hijos”, para que con valores de respeto hacia la mujer y la familia se construya una mejor sociedad”. En su trayectoria política se destacó por trabajar en el grupo de enlace de los Amigos de Fox, como asistente operativo en la región del Bajío. Además es miembro de Acción Nacional desde 1995. Estudio trabajo social, y ha trabajado como voluntaria en Consejo Tutelar en el Centro de Readaptación Social de su estado. Su estrategia de campaña es el contacto directo con la gente, porque le interesa conseguir un voto consciente, razonado. Beatriz González Hurtado, de 56 años, busca la diputación federal por el distrito nueve en el estado de Guerrero por la Alianza por México. Formó parte de una organización de colonos llamada “Consejo General de Colonias Populares de Acapulco” desde 1980, y en 1988 fue militante en el Frente Democrático Nacional y participó como delegada en la Convención Nacional para fundar el PRD. Menciona que de llegar al Congreso de la Unión promoverá las iniciativas de ley en beneficio de las mujeres. Comenta que sí le fue difícil conseguir la postulación a candidata federal, pues compitió con nueve aspirantes, todos hombres en una elección muy cerrada y competida, que incluso tuvo que reconocerse en la Comisión Nacional de Garantías y Vigilancia del PRD, porque la elección fue sometida a revisión. Por su parte, Raquel Cortés López, candidata a diputada en el distrito 30 perteneciente a Nezahualcóyotl, en el Estado de México, también por la Alianza por México, fue representante en el Comité Ejecutivo Municipal, el primer comité electo en 1986. Su desempeño en el partido ha sido en el trabajo social. Cortés López tiene 43 años, estudió sólo preparatoria y ha trabajado como asesora de la décima regiduría del estado de México. Fue fundadora de programas de autoconsumo popular. Su interés en política nace a raíz de los cambios que ha observado en el país, “que cada vez son en detrimento de la población”, no está de acuerdo con explotación de los campesinos, ni en el trato desigual que hay en el país en todos los niveles de la sociedad. Para conseguir la diputación tuvo que ser seleccionada al interior de la corriente Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ) del PRD, posteriormente compitió con cinco planillas y ganó con tres mil 195 votos. En tanto, la única candidata a diputada federal del PRI que concedió la entrevista, Maricruz Molongo, considera que es muy importante la participación de las mujeres en el Congreso de la Unión. Explica que de no ser las mujeres quienes atiendan sus necesidades, los hombres no podrán hacerlo, pues no tienen la sensibilidad para solucionar las demandas. Reconoció que ahora las mujeres destacan en el ámbito público, por lo que la inequidad no puede avanzar, sino retroceder. Así que las mujeres que lleguen a la Cámara de Diputados tendrán la tarea de abrir nuevos horizontes para la población femenina. Molongo contiende por una diputación plurinominal en la circunscripción que abarca el Distrito Federal, Tlaxcala, Puebla, Hidalgo y Morelos. Fue Coordinadora Nacional de proyectos productivos en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), lo que anteriormente fue Mujeres en Solidaridad, y funge como coordinadora nacional para la participación de las mujeres en la campaña de Francisco Labastida. Por su parte, Lucila Garfias, suplente en la diputación del distrito sexto, en el Estado de México, que comprende Coacalco, Tultepec y Melchor Ocampo, ha participado en la agrupación Mujeres en Acción por México, donde impulsa acciones para la equidad de género. Garfias comenta que para obtener la suplencia de una diputación le llevaron 30 años de trabajo, reconoce que la discriminación hacia las mujeres en los cargos de elección popular es muy marcada. En el estado de México hay 36 distritos electorales federales y 45 locales, de los cuales sólo cinco tienen mujeres candidatas propietarias.
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