comunicación e información de la mujer
semana del 17 al 23 de octubre del 2000

  • La explotación, el precio para conservar un empleo

  • La industria maquiladora viola los derechos laborales de las trabajadoras

    CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas, OCT 2000 (Mónica Chavarría, enviada/ CIMAC).- A pesar de la explotación, la violación a los derechos laborales y humanos de las mujeres en la industria maquiladora, ésta se expande bajo el argumento de atender la demanda laboral, abatir la pobreza y mejorar el nivel de vida de las tamaulipecas, quienes representan el 70 por ciento de la mano de obra de esta industria.

    La inversión de industrias maquiladoras en el país es un paliativo, ya que por una parte generan desarrollo y empleo y, por otra, lastima la dignidad laboral de las obreras.

    No obstante, las autoridades de la Secretaría de Desarrollo Económico y del Empleo del estado de Tamaulipas promueven la inversión de 51 empresas más, aunque no existan mecanismos que garanticen el cumplimiento de prestaciones laborales mínimas, así como un trato digno para las trabajadoras.

    CONDICIONES LABORALES PRECARIAS

    En tanto, Javier González Hernández, asesor jurídico laboral, aseguró que los empresarios y los líderes sindicales de los trabajadores de las maquiladoras “negocian las condiciones laborales y los salarios a espaldas de la base obrera”, por lo que aseguró que no representan los intereses de los trabajadores, sino los propios.

    Lo anterior “propicia el trato inhumano para los empleados, pues violan sus derechos laborales al no recibir aguinaldo, reparto de utilidades, vacaciones o seguro social, y recibir amenazas de despido cuando intenten sindicalizarse.

    Agregó que los trabajadores no denuncian la violación a sus derechos laborales por temor a perder el empleo, además de la necesidad económica los hace soportar el abuso de los dueños de las maquiladoras.

    Asimismo, indicó que estas empresas “tienen cierto proteccionismo por parte de las autoridades locales” para explotar a los trabajadores, ya que “el sindicato actúa en contubernio con los inversionistas”.

    González Hernández, quien atiende demandas laborales de extrabajadores de la industria maquiladora, aseguró que las autoridades de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, dependiente de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, actúan complacientes a los empresarios porque en la mayoría de los casos emiten fallos en contra de la clase trabajadora.

    También denunció que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) niega los servicios de salud cuando las trabajadoras adquieren enfermedades por el proceso mismo de trabajo, es decir, por los materiales que manejan para la producción, bajo el argumento que el padecimiento fue ajeno al centro de trabajo.

    El abogado señaló que pese al discurso de las autoridades locales de que la industria maquiladora genera progreso y bienestar, ésta “no significa una opción de empleo ni de progreso, ya que los inversionistas sólo vienen al país por la mano de obra barata”: en la capital del estado pagan sueldos más bajos que en otras regiones del mismo.

    Al respecto, Carmen Gutiérrez, trabajadora de la maquiladora Nien Hsing, de origen taiwanes, que confecciona pantalones de mezclilla, indicó que el trato que reciben por parte de los dueños y de los empleados de los mandos medios es prepotente y, en ocasiones, han recibido maltrato físico.

    Entre las violaciones a los derechos laborales, mencionó que “no reciben prestaciones de acuerdo con el contrato colectivo de trabajo, como es aguinaldo, vacaciones, primas dominicales, ni utilidades, porque amplían las instalaciones o construyen otras maquiladoras y “eso nos jode a nosotras”.

    Otros de los excesos que cometen los empresarios asiáticos son la suspensión y rescisión del contrato laboral sin justificación y son obligadas a trabajar horas extras, pues si se niegan reciben represalias como “la suspensión de dos o tres días de labores y esto se ve reflejado en el salario”.

    Sin embargo, la necesidad económica de las obreras y el temor a quedarse sin empleo les impide denunciar los abusos que se cometen contra ellas. Algunas de las entrevistadas que prefirieron omitir su nombre señalaron que reciben gritos, insultos, presiones por los supervisores y hasta hostigamiento sexual.

    Además, las empleadas coincidieron en que “no siempre recibimos el pago de bonos de productividad, asistencia, puntualidad y no recibimos lo que realmente trabajamos”, toda vez que la jornada laboral es hasta de 12 horas diarias.

    En tanto, Martha Rocha, extrabajadora de la maquiladoras, señaló que las empleadas no cuentan con servicios médicos ni con el material indispensable para trabajar, no obstante son presionadas para cumplir con los márgenes de producción que solicitaba el patrón.

    LA EXPLOTACION QUE NO SE VE

    En tanto, los líderes sindicales, las autoridades estatales y los representantes populares ni los ven, ni los oyen, pues ignoran los problemas que viven las obreras en su centro de trabajo.

    Cada maquiladora tiene un contrato colectivo diferente, cada sindicato lucha por lo que cree que es prioritario y no hay una homologación de prestaciones, no hay los mismos beneficios, no hay igualdad ni en salario, ni en prestaciones.

    Al respecto, la diputada Teresa Aguilar Gutiérrez, del Partido Acción Nacional (PAN), y presidenta de la Comisión de Atención a la Mujer y a la Juventud del Congreso local, indicó que desconoce los abusos de que son sujetas las trabajadoras de las maquiladoras, al tiempo que reconoció que no se ha acercado a este sector de la población, ya que no tiene ninguna demanda por escrito en la cual pueda dar seguimiento a esas demandas.

    Agregó que ha recibido denuncias por parte de las empleadas de la industria maquiladora por no recibir sueldos iguales al de los hombres, así como casos acoso sexual. También se quejaron que no tienen la misma oportunidad de ascender a los puestos de mayor nivel. Asimismo, reconoció que aunque es una opción de empleo para las mujeres, no se respetan los derechos y las garantías de éstas, porque es una forma para que las mujeres lleven recursos a sus hogares.

    EMPLEO, POR ENCIMA DE LA DIGNIDAD HUMANA

    Tamaulipas es el tercer estado maquilador más importante del país. En la entidad existen 374 maquiladoras de exportación que en promedio dan empleo a 183 mil personas. De las cuales 115 se ubican en Ciudad Victoria, capital de la entidad, y que emplean a 65 mil 827 ciudadanos.

    En el presente año, 36 empresas iniciaron operaciones generando 11 mil 462 empleos con una inversión de 2 mil 304 millones de pesos. Asimismo, 31 empresas se encuentran en proceso de instalación y realizarán una inversión de más de 14 mil millones de pesos, con lo cual se empleará a poco más de 14 mil 400 personas.

    De acuerdo con información de la Secretaría de Desarrollo Económico y del Empleo, del gobierno estatal, actualmente 51 empresas se encuentran en promoción, mismas que invertirán 29 millones 559 mil pesos, y que emplearán a más de 22 mil tamaulipecos.

    Por su parte, el gobernador constitucional del estado de Tamaulipas, Tomás Yarrington Ruvalcaba, a través de un documento invitó a los inversionistas extranjeros a establecerse en la entidad, pues es un área “estratégica para el desarrollo del comercio exterior”.

    Dijo que en los últimos años las empresas maquiladoras se han convertido en la principal actividad del estado, en términos de generación de empleo. El ejecutivo estatal resaltó que la fuerza laboral joven es “entusiasta, capacitada y con altos índices de productividad... ya que poco más del 42 por ciento de la población económicamente activa es menor de 29 años”.

    En tanto, Selene Luiz Franco, encargada de atención y trámites de la industria maquiladora de la Dirección General de Industria, Comercio e infraestructura del Estado, dijo que el gobierno promueve la inversión extranjera es porque representa un desarrollo regional y “lleva empleo a donde la gente no tiene.

    Indicó que “esta industria es de gran ayuda para la población porque no hay una fuente permanente de empleo y con ello se pretende elevar el beneficio social y un mejor nivel de vida para la población”. Por ello, el gobierno intenta que se instalen empresas que realmente ofrezcan un salario justo y que traten con dignidad a los empleados.

    En la industria de la confección, indicó, el 90 por ciento de la mano de obra es femenina. Por lo que la Secretaría de Desarrollo Económico y del Empleo trabaja en la instalación de guarderías en los parques industriales.

    Y aunque esto no se ve reflejado en la practica, la funcionaria dijo que las inconformidades son la opinión de un grupo “de dos o tres gentes inconformes” que en ocasiones son exageraciones. Sin embargo, no dudó que eso ocurra.

    Por otra parte, la directora de la Dirección General de Trabajo y Previsión Social, Alma Dávila Juárez, dijo que esa dependencia vigila que las empresas cumplan con las condiciones generales de trabajo que la ley marca, a través de supervisiones. Agregó que hasta ahora en las inspecciones no se ha presentado ninguna anomalía, porque al entrevistar a los trabajadores no manifiestan sus inconformidades.

    Sostuvo que los salarios de los trabajadores de la maquila oscilan entre los 40 y 58 pesos, de acuerdo a los estándares de productividad, pero a este salario se agregan los bonos de puntualidad, asistencia, productividad, por ello se incrementa el ingreso de los obreros.

    SINDICALISMO, POCO COMBATIVO

    Por su parte, el secretario de la Federación Regional de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Rogelio Ibarra Loredo, subrayó que los sindicatos tienen poca credibilidad porque algunos de ellos se han prestado a irregularidades con los inversionistas y no atienden las demandas de los más de 3 mil 300 personas que están afiliadas a este sindicato.

    Reynaldo Coronado, líder del sindicato de maquiladoras aseguró que las mujeres no reciben discriminaciones y que cuando se encuentran embarazadas no la despiden, pues vigilan que ellas sigan laborando hasta cumplir su embarazo, pero reconoció que sí les realizan el estado de ingravidez para poder ingresar a trabajar.

    En tanto, el presidente de la Asociación de Maquiladoras del Centro de Tamaulipas, Juan Antonio Alvarez Cruz, dijo que es una empresa preocupada por las condiciones laborales de sus empleados, por lo que uno de los beneficios que ofrecen estas empresas son sueldos por arriba del salario mínimo. Sin embargo, aceptó que las maquiladoras asiáticas tienen una cultura del trabajo distinta a la de los mexicanos, por lo que la asociación ha puesto atención en el trato humano de los obreros.

    El gerente de la maquiladora Kemet y presidente de la asociación que integra 14 empresas, Juan Antonio Alvarez Cruz, reconoció que el atractivo para invertir en nuestro país es la riqueza de materias primas, mano de obra barata, vías de comunicación y servicios básicos de calidad. Así como las condonaciones fiscales que otorgan las autoridades del estado.

    Finalmente negó sistemáticamente que a las mujeres no se les emplee cuando están embarazadas o que se concluya el contrato si detectan que están gestando. Incluso agregó que las empresas que representa tienen servicio médico, donde periódicamente sus empleadas se realizan la prueba del cáncer cérvico-uterino.

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