V Aniversario Red Nacional de Periodistas
FORO: "NUESTRAS FORTALEZAS, NUESTRAS DEBILIDADES"
22 DE SEPTIEMBRE 2000

No sólo tarea de palabras: Comunicadoras de Sonora A.C.

Inés Martínez de Castro
Sonora




En el silencio interior se elaboran las palabras
Los sonidos inaudibles palabras espectros larvas
Levadura que fermenta bajo la bóveda oscura
Ecos emanaciones ser y ausencia
Yo no digo nada escucho correr
El agua subterránea
En su rumor me disuelvo
Soy la fuente
Y el enigma

CEste no sólo es un oficio de palabras para nosotras las comunicadoras, las periodistas, porque además de acariciarlas, consentirlas, amoldarlas y si no se dejan estrujarlas, violentarlas y domarlas, si, a las palabras, para que digan lo que uno quiere, es preciso realizar otras tareas, algunas más que se agregan a la larga lista que de por sí ya cumplimos las mujeres, sin ufanarnos aunque debiéramos de ser las creadoras de la multifuncionalidad, clave de los exitosos modelos japoneses de producción.

Además de batallar con las palabras, para que digan, para que se oigan, es preciso abrirse un lugar en los medios, tarea aún difícil para las mujeres, pero no cualquier lugar aunque por algo se empieza, sino una posición que nos permita decidir, lo que todavía es casi imposible. Las que han llegado a editoras, jefas de producción, subdirectoras o directoras o dueñas de medios aún son muy pocas, por lo menos en el Estado de Sonora. Esto como sabemos no ha sido por falta de capacidad de las mujeres que trabajan en la comunicación sino producto de su subordinación en un sistema social patriarcal y endocéntrico como el nuestro, que nos devalúa e invisibiliza. Por esta razón es preciso luchar por hacer visibles a las mujeres, sus problemas, preocupaciones y también sus logros y éxitos, es preciso hacerlo por todas las demás y por nosotras mismas.

Quizá todo esto les suene muy familiar, porque es en muy pocas palabras lo que hemos aprendido las comunicadoras de Sonora, de CIMAC, de la Red Nacional de periodistas. Decirlo parece muy fácil pero hacer realmente nuestros estos conceptos implica una transformación radical en las ideas y los actos de la vida cotidiana de una mujer, significa un compromiso que en muchas ocasiones no estamos dispuestas a asumir.

Muchas de nosotras escuchamos a algunas de las compañeras de CIMAC hablar por primera vez de estos temas en una primera reunión en 1995, cuando organizamos con motivo de su visita el primer Encuentro de Comunicadoras y Periodistas de Sonora, en las instalaciones de El Colegio de Sonora. Allí nació el entusiasmo de conformar una agrupación tomando como modelo la experiencia de las compañeras de Baja California. Durante ese año y encabezadas por Ana Luisa Pacheco, productora de Radio Sonora y Ma. Dolores del Río, editora y propietaria de la revista Palabra de Mujer, nos reunimos regularmente alrededor de treinta comunicadoras y periodistas sobre todo de medios electrónicos, las de la prensa escrita no respondieron al llamado, por un lado porque en el periódico de mayor circulación regional se prohibe que las reporteras y reporteros se afilien a organizaciones gremiales, el resto alegaron que ya pertenecían a la Asociación de Periodistas de Sonora o al extinto Foro Sonorense de periodistas.

Un año después, el 9 de marzo de 1996 nos constituimos como Asociación Civil a la que nombramos Comunicadoras de Sonora y firmamos el Acta Constitutiva en el marco del Segundo Encuentro Estatal de Comunicadoras y Periodistas de Sonora coorganizado con CIMAC. Integramos la agrupación 30 socias y algunos apartados del documento consignan como objeto de la asociación:

  1. La representación legal, coordinación y defensa de los intereses propios del giro de los asociados.
  2. Conocer, estudiar y resolver los problemas relacionados con el desempeño profesional de la mujer en lo particular y para con la sociedad.
  3. Procurar, promover, apoyar y fomentar el progreso y mejoría de la comunicación social y de sus profesantes.
Al releer el documento, me asombré de qué tan alejado estaba de expresar de una manera clara y con un lenguaje sin sexismo lo que habíamos planteado como la finalidad de la agrupación, o tal vez no lo teníamos aún bien definido. Sin embargo lo que se propuso como los objetivos fue por una parte mejorar el desempeño profesional de las comunicadoras a través de una capacitación constante, apoyar su superación, abogar por mejoras en sus condiciones de trabajo y defender sus derechos laborales y, por otra, capacitar a las comunicadoras con perspectiva de género para que las mujeres y sus asuntos se convirtieran en noticia en sus respectivos medios. Desde el momento de su conformación, la agrupación empezó a recibir las notas de CIMAC y algunas socias las difundieron a través de sus medios como Ana Luisa Pacheco y Soyna Daniels en su programa transmitido por Radio Sonora "Nosotras mujeres", Ma. Dolores del Río y Alma Angelina Gutiérrez en la revista Palabra de Mujer y posteriormente, Mujer totalmente interesante, Ma. Antonieta Longoria y Sandra Luz Galaz en el programa televisivo de Canal 12 televisa "Teledición" y programas especiales, Irela López en el programa televisivo "Nosotros" Transmitido por Telemax y más tarde, Rosa María Ortiz en la revista Así e Inés Martínez de Castro en sus colaboraciones para el periódico El imparcial, entre otras.

1996 y 1997 fueron años de intensa actividad para la asociación ya que se obtuvieron recursos del Programa de Mujeres en Solidaridad para un proyecto de capacitación, con el cual se instaló una oficina, se adquirió mobiliario y equipo de cómputo que nos permitió mantener la comunicación con CIMAC. Se organizó un programa de talleres para las socias e invitadas y se participó en eventos nacionales e internacionales. Esta capacitación que puso el acento en la perspectiva de género, provocó las primeras retiradas de las aproximadamente 20 socias activas, su razón fue que sí estaban de acuerdo con la capacitación pero no con el feminismo. Pero el dinero duró poco, y el cierre de la oficina aunado a los conflictos internos promovió la desbandada.

Aunque la actividad no cesó por completo, se organizaron eventos aislados y se participó en movimientos en pro de las mujeres, el número de socias activas se redujo a 8 y poco faltó para que nos convirtiéramos en un membrete. En 1999, con apoyo de la Comisión de Género del Congreso del Estado, convenios con otras agrupaciones y recursos propios, abrimos de nuevo la oficina y a principios de este año reanudamos la capacitación. Podemos decir que volvimos a empezar y Sara Lovera y CIMAC de manera solidaria nos han acompañado en este nuevo inicio. En nombre de Comunicadoras de Sonora, muchas gracias a ellas y a todas ustedes las Periodistas de la Red Nacional y felicidades. Por eso decía que este oficio no es sólo de palabras.

Afuera un viento atroz sacude el árbol de palabrería
Cavan en mí voces un espacio sonoro
Esgrimen su tránsito por las paredes sordas
Mueren y renacen alimentadas
De mi escucha de mi silencio
Yo no digo nada sólo rumio
Me alimento de la sangre
De las palabras del ardiente
Verbo de la vida


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